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Actualidad Gestión Minas

En un sector en el que trabajan en su mayoría hombres, Silvana Habib Daza asumió el reto de ser la presidenta de la Agencia Nacional de Minería (ANM), una entidad que le ha dado un nuevo rumbo a la industria minera gracias a la gestión social que lleva a cabo en Colombia. Su liderazgo y compromiso le han permitido abrir espacios a otras mujeres para que puedan ganar terreno en el mundo laboral.

La regulación ha ido avanzando en reconocer que existen las mismas capacidades profesionales en la mujer para dirigir y administrar cargos de alta relevancia en Colombia. En palabras de la presidenta de la ANM, para trabajar en un programa de enfoque distinto que permita ver a la representación femenina como eje de desarrollo de cualquier proyecto, es importante empezar a generar inclusión diferencial. Es por eso que, bajo esta administración, estos planes han servido de referente para otras empresas gracias a sus buenos resultados.  

Con la ejecución de la nueva política del sistema de gestión integral minera (SIG), la entidad busca crear espacios de acompañamiento y formación a las mujeres que están trabajando en proyectos mineros. Aunque Habib reconoce que falta mucho por hacer en este tema, espera que la proyección de esta labor se consolide a corto plazo. “No es sentirse en situación de desventaja, al contrario, es abrirle camino a las demás mujeres para marcar la diferencia” dice.

Luego de casi tres años de labor, el trabajo técnico que ha hecho Colombia en la explotación de recursos minerales, la hizo merecedora de un puesto dentro del Comité Internacional de los países mineros. Para la ANM, este hecho histórico es un avance que representa una fuerte locomotora en la economía del país. “Esto fue posible gracias a que este sector está promoviendo las buenas prácticas en esta actividad, además de proteger el patrimonio minero en el territorio”, sostiene Habib.  
Siendo Colombia el tercer país de América Latina después de Brasil y Chile en ser parte de esta instancia técnica, se logró una herramienta para planear y analizar el sector minero y financiero. Según la presidenta de la ANM, la agencia actuó para este caso como un ente articulador en el trabajo que se hizo. “Para nosotros es significativo porque el sector unido puede sacar grandes cosas y la legitimación que queremos lograr la tenemos que trabajar juntos”, señala.

Colombia es un paìs con alto potencial minero, importantes yacimientos de carbón, oro, ferroníquel, esmeraldas y cobre. Archivo: ANM.

Para el manejo y la administración del recurso mineral en el país, la agencia tiene la gran apuesta de ser una entidad técnica y especializada con el propósito de responder a la realidad del sector. Para ello, sostiene Habib, se necesita la ejecución de las buenas prácticas de desarrollo sostenible e inversión responsable.

“A la agencia le toca incrustar eso en su ADN y otorgar títulos con altos estándares, con fiscalización, ser exigentes con el cumplimiento de las normas y permisos ambientales para poder soportar todo lo que exige una actividad minera como esta”, asegura. Sin embargo, considera que hay que tener un relacionamiento con el territorio con el fin de prevenir la conflictividad social y poder avanzar. 

La minería en Colombia cambió, pues desde hace mucho tiempo la participación de la comunidad, además de las prácticas legales para el respeto ambiental y social, se han convertido en la principal prioridad en la agenda de la agencia.

Para Silvana Habib, Colombia está dando el primer paso en esa dirección, ya que, antes de otorgar un título, se define un plan de relacionamiento con la comunidad para garantizar su participación. Es por eso que el contrato de concesión que se le está dando a un inversionista -ya sea nacional o extranjero- tiene el respaldo de la ciudadanía para que los incluya en su plan de gestión social. Esto significa menores costos y mayor valor agregado para el proyecto.

“El sector lo ha entendido y lo estamos logrando, tenemos proyectos que lo demuestran. Los procesos que van a entrar este año le darán un aporte grande a la economía, tienen ya incluido el tema de manejo con las comunidades”, enfatiza.

Hoy hablar de #MineríaBienHecha es más que un slogan, es una forma de hacer minería responsable, que involucra a las comunidades, que es incluyente, y que le aporta a las regiones.

Expertos internacionales tienen visiones diferentes sobre la conveniencia de extraer recursos minerales en el país. Por un lado, algunos aseguran que los costos sociales y ambientales están causando daños irreparables en los ecosistemas del territorio. Al otro lado de la balanza, analistas consideran que no hay que dejar de explotar minerales de manera sostenible, pues estos tienen un valor agregado.

Para hacerle frente a los conflictos ambientales, la ANM tiene el reto de dotar de capacidad institucional a los municipios y entidades encargadas de hacer realidad esta práctica. De acuerdo con Silvana Habib, la forma para que esto empiece a ser posible es hacer una política única minero-ambiental que regule, formalice y al mismo tiempo promueva esta actividad.

Otro aspecto es la formalización que, además, permita la coexistencia entre mineros grandes, pequeños y medianos. “Para reactivar y mover la economía se necesitan reglas claras y garantía a la comunidad de que el proyecto los va a beneficiar”, explica. Eso, según ella, abre la posibilidad de generar empleo, compra de bienes y servicios, así como desarrollo social en las regiones.

Aunque considera que hace falta mucho por hacer, es evidente que Colombia ha tenido un avance en el tema minero que al día de hoy es un referente para empresas extranjeras gracias a la carta geológica de la cual goza el país.

La ANM, en los últimos años, ha logrado un hito nunca antes visto en el sector. Hoy las autoridades locales, ambientales y mineras están hablando el mismo idioma, y actuando coordinada y articuladamente en temas mineros. Archivo:ANM.

Luego de dos años de gestiones, lideradas por la Agencia Nacional Minería, Colombia ingresó al Comité Internacional para el Reporte de REcursos y Reservas (CRIRSCO), las grandes ligas de la minería mundial. Archivo: ANM.

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