Y usted, ¿En qué se quiere mueve?

Y usted, ¿En qué se quiere mover?
Actualidad Opinión Transporte

Le llegó la hora al Congreso de entender que no podemos seguir viviendo en las cavernas y no podemos resolver problemas del presente, pensando en el futuro, con herramientas del pasado.


¿Cuánto vamos a esperar para regular las Plataformas de Transporte? ¿Vamos a dejar pasar el tren de la tecnología e innovación? ¿Vamos a seguir espantando la inversión extranjera? Equilibremos la cancha, demos al ciudadano la opción de elegir en que se quiere mover y avancemos. El pasado mes de noviembre radicamos junto al representante Edwin Ballesteros del Centro Democrático, el proyecto de Ley 292 de 2019 por medio del cual se regula el servicio privado de transporte intermediado por plataformas digitales. El eje central de la regulación planteada son los ciudadanos y su derecho a elegir en qué se quieren movilizar, de acuerdo a sus preferencias y necesidades.

Los mecanismos propuestos buscan equilibrar la cancha entre los taxistas y conductores para que puedan competir en condiciones equitativas. Son cinco los principales puntos que contiene el proyecto. El primero de ellos es el referente a la compensación de cupos. Se busca desmontar gradualmente el esquema que existe actualmente, porque hoy la tecnología es la que mide la oferta y la demanda en tiempo real. A los taxistas se les compensará con un Fondo alimentado por el 1% de la facturación de las plataformas. El segundo es el tema de los seguros. La iniciativa obliga a las plataformas a tener exactamente los mismos seguros que los taxistas. El tercero es el referente a las licencias de conducción para que el tipo de licencia sea el mismo en ambos casos.

El cuarto es el que obliga a que las plataformas paguen impuesto de renta sobre la tarifa completa en Colombia ya que actualmente lo que los usuarios pagan por cada servicio, se va directamente para sus casas matrices, y por lo tanto no constituyen un ingreso gravable en Colombia. Finalmente, el quinto punto del proyecto pretende darle la posibilidad a los taxis de tener una tarifa dinámica, siempre y cuando adopten medios tecnológicos y de GPS para dicho cálculo, con la única salvedad de que podrá ser hasta el doble de la tarifa en horas pico. Le llegó la hora al Congreso de entender que no podemos seguir viviendo en las cavernas y no podemos resolver problemas del presente, pensando en el futuro, con herramientas del pasado. Debemos legislar a favor de los ciudadanos y darles la libertad de elegir en que se quieren mover.

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