Bogotá: el mejor hogar para todos los colombianos

Bogotá D.C. Columnistas Opinión

Por: Claudia Nayibe López Hernández

Candidata a la Alcaldía de Bogotá D.C. Alianza Verde

Cuando salí del colegio y me enfrentaba a unas de las decisiones más complejas que puede tener una joven (qué voy a hacer con mi vida: estudiar o trabajar, si voy a estudiar dónde y qué elegiré, si no paso a una pública me toca endeudarme y sacar un crédito con el Icetex para pagar universidad privada) solo sabía que quería dedicar mi vida a salvar y ayudar a las personas; entonces medicina fue mi primera opción, pero las cosas nunca se dieron. Empecé biología en la Distrital y por la vida misma terminé en la Universidad Externado de Colombia estudiando Financias, Gobierno y Relaciones Internacionales. 

Desde entonces comencé mi trabajo por Bogotá, fui alcaldesa de la localidad de Santa Fe y luego pasé a ser la directora de las Juntas de Acción Comunal, ahí mi misión era seguir construyendo la Bogotá que empezaba a desarrollarse, la capital que brindaba las mejores oportunidades a toda Colombia. La confianza de los colombianos crecía y la ciudad se fortalecía, el cambio era evidente; en 2008, la corrupción llegó para acabar lo construido y desde entonces ha sido imposible levantarla. 

Bogotá, hoy por hoy, está trancada, insegura, desconfiada, cara, contaminada y perdiendo la cultura ciudadana que hace unos años nos representaba y su alcalde es el político con la imagen más impopular de todo el país, el 74% desaprueba su gestión. Es esa la razón por la que pondré mi pasión de la vida académica en pausa y al servicio de los y las bogotanas, más de 20 años le he dedicado al desarrollo urbanístico sostenible, desde mis estudios hasta mi experiencia laboral enfocados en ello. 

La seguridad, el ambiente, la movilidad, la educación, el trabajo y la cultura ciudadana del siglo XXI serán las principales apuestas en nuestra Alcaldía, no perderemos ni un día, ni una noche de trabajo para recuperar la capital de Colombia. 

“Pero nada de lo anterior es posible si no entendemos que Bogotá es la ciudad que siempre nos ha dado, pero es ella la que hoy nos necesita, debemos sacar lo mejor de nosotros para así tener lo mejor de nuestra ciudad, mi mensaje es puntual: Unámonos por Bogotá para que vuelva a ser el mejor hogar de todos los colombianos”

Como prioridad, en seguridad concentraremos a la Policía en capturar atracadores, traficantes y violadores de niños y mujeres, la orden será directa: nada de perseguir a vendedores ambulantes y jóvenes. Duplicaremos las Unidades de Reacción Inmediata (URI) para que los delincuentes sí sean judicializados; vamos a construir tres centros de seguridad y convivencia para que las víctimas puedan poner sus denuncias y recibir asistencia en un mismo lugar; vamos a bajar el atraco en las calles y la robadera en el TransMilenio. 

El medioambiente no es un cuento de hipismo, el cambio climático en Bogotá y en el mundo es la prueba de ello, nuestro aire está contaminado y hoy representa una amenaza más fuerte que los asesinatos a mano alzada o con arma de fuego. Vamos a reducir el uso del diésel (PM 2,5), pavimentaremos las vías mejorando el acceso a barrios y eliminando partículas contaminantes, pararemos esta tala indiscriminada, sembraremos más árboles y jardines, protegeremos los Cerros Orientales, la Van der Hammen y el Parque Entrenubes y cumpliremos la norma para recuperar el río Bogotá y nuestra visión de tener una “ciudad jardín”. 

Sabemos que nuestra capital está trancada y por ello la movilidad y el transporte sostenible serán nuestra meta principal. Metro, metro y más metro, no podemos seguir perdiendo plata y tiempo, hace más de 50 años llevamos planeando la primera línea, todos los anteriores POT aprueban que esta sea en forma de herradura, empezando por Bosa y Kennedy, siguiendo por el centro y el borde oriental, terminando en Suba y Engativá, ese es el metro que construiremos, el metro completo bajándolo por la 80, porque los más de 2 millones de colombianos y colombianas que viven en el suroccidente de la ciudad lo necesitan.

El TransMilenio por la Séptima es un crimen social y ambiental, no seguiremos el capricho de Peñalosa, lo que haremos en un carril exclusivo (no preferencial como el actual que no sirve de mucho) para buses eléctricos con paraderos seguros, buena arborización e iluminación y así liberaremos gran parte de los 2,6 billones de pesos que pretende malgastar el alcalde para invertir en el metro. Le apostaremos a la movilidad sostenible, a una mayor seguridad para los biciusuarios, reparación de las bicirutas e incentivos a los vehículos eléctricos (también a los convertidos), en efecto no tendrán pico y placa, pero también estarán libres de impuestos por cinco años y todo los buses nuevos de TransMilenio y de SITP serán eléctricos. 

Para que Bogotá vuelva a ser la ciudad de las oportunidades, es necesario hacer un cambio estructural al modelo educativo y laboral actual, porque ahora ser menor de 20 años y mayor de 45 se ha convertido en un delito para trabajar o estudiar; como alcaldesa no quiero un “NiNi” más, jóvenes que ni estudian ni trabajan, pero tampoco quiero que se queden empeñados con el Icetex. Por eso haremos el nuevo modelo de educación superior: en tres años tendrán título profesional (o técnico si así lo elige el o la joven), totalmente gratuito y lo más importante con conexión a empleo o emprendimiento, este es el modelo de la mayor parte de Europa, Asia, Oceanía y América de Norte y Bogotá será el ejemplo nacional para el cambio que esta generación pide a gritos en educación. 

Con el mismo modelo anterior, haremos que los mayores de 45 años se reentrenen con las nuevas tecnologías para que se reenganchen al mercado laboral o emprendan en el mundo empresarial e industrial. 

Quiero recalcar mi mayor obsesión en los siguientes cuatro años como alcaldesa Mayor de Bogotá: la cultura ciudadana del siglo XXI. Si por algo lo quiero ser, es por impulsar desde la institución los cambios políticos, sociales, ambientales, culturales y equitativos que representan a la generación del siglo presente y que forjarán a las venideras generaciones. Entonces, vamos a aprender cinco factores claves: reciclar, sembrar y cuidar; compartir la movilidad; proteger lo público y denunciar la corrupción; alimentación saludable y dormir y hacer deporte. Y desaprenderemos tres: el machismo, el clasismo y el racismo, combatiendo uno fundamental: la desigualdad. 

Por una capital de ejemplo mundial en ciudadanía responsable, respetuosa y participativa. Pero nada de lo anterior es posible si no entendemos que Bogotá es la ciudad que siempre nos ha dado, pero es ella la que hoy nos necesita, debemos sacar lo mejor de nosotros para así tener lo mejor de nuestra ciudad, mi mensaje es puntual: Unámonos por Bogotá para que vuelva a ser el mejor hogar de todos los colombianos. 

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