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Bogotá en una crisis de no acabar

Pese a que hace unos meses la Alcaldía de Bogotá dio por superada la crisis de basuras en la capital con la entrada de cinco operadores privados de aseo, localidades como Chapinero y algunas otras ubicadas en el centro de la ciudad siguen presentando dificultades con la recolección de desechos. La Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (UAESP) se defiende de las críticas.

En Bogotá, la acumulación de basuras sigue desluciendo sus calles, pese a los esfuerzos de los operadores de aseo por garantizar un servicio de calidad. Las estrategias que se han puesto en marcha para resolver el problema no han sido suficientes para una cobertura total. La situación se ve agudizada por lo que está ocurriendo con el relleno de Doña Juana, la exclusión de la comunidad recicladora de la ciudad y el insuficiente servicio que brindan los privados hasta el momento.

Frente a este escenario en el que se ven expuestos sus habitantes, la UAESP considera que “actualmente la prestación del servicio público de aseo se encuentra normalizada” en la capital del país. Surge entonces la pregunta de ¿por qué siguen apareciendo esquinas repletas de residuos en algunas zonas de la ciudad?

Desde que Bogotá sufrió las consecuencias de la privatización del sistema de aseo sin un plan de contingencia que protegiera a empleados y a la misma ciudad, el Distrito se llenó de residuos, malos olores y quejas continuas de la comunidad. Enrique Peñalosa, el alcalde de la ciudad, puso en marcha un nuevo modelo que no garantizó una buena prestación del servicio y un mejoramiento del reciclaje en la urbe. Pese a esto, la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos aclara que “no hubo cambio repentino de operadores. La UAESP en cumplimiento de la Ley 142 de 1994, inició el proceso de licitación 02-2017 para adjudicar mediante áreas de servicio exclusivo la prestación del servicio público de aseo en Bogotá”.

Como lo explica el concejal Manuel Sarmiento, un fuerte opositor de la actual administración, otro error de Peñalosa son “las gravísimas omisiones de la resolución del problema de Doña Juana que no espera, un relleno que utiliza una tecnología obsoleta y que está a punto de colapsar”. Según varios estudios contratados por la Universidad Nacional, una posible solución es la construcción de una planta de aprovechamiento del material residual de los bogotanos y así generar energía eléctrica.

Pero, desde la UAESP, las opciones para solucionar la situación son otras. Una, es la búsqueda de un nuevo sitio de disposición final para el Distrito Capital, pero según los estudios realizados “en Bogotá no existe un área que cumpla con los requisitos establecidos en el Decreto 838 de 2005”. De acuerdo con la entidad local, “la alternativa con mayor viabilidad podría ser la incineración con generación de energía, lo cual implica grandes inversiones”.

Relleno sanitario Doña Juana. Tomado de El Espectador.
Foto tomada de la página web de Bogotá Cómo Vamos.

Los consorcios Promesa de Sociedad Futura Promoambiental, Limpieza Metropolitana S.A., Ciudad Limpia, Promesa de E.S.P. Futura Bogotá Limpia S.A.S y Promesa de Sociedad Futura Área Limpia, son los operadores actuales del aseo en Bogotá. Sus antecedentes no son los mejores y, pese a ello, ganaron la licitación. Por ejemplo, el concejal Sarmiento explica que “Promoambiental, que es de los que más incumplimientos tiene, hace parte de una empresa que está siendo investigada en Panamá”.

También algunos de ellos ya tienen historia en contratos con el Distrito y todas esas empresas fueron condenadas por la Contraloría de Bogotá por haber destinado 43 mil millones de pesos de las tarifas de los usuarios en inversiones que no tenían soportes suficientes para su realización, según el concejal.

Alcalde de Bogotá Enrique Peñalosa y concejal de Bogotá Manuel Sarmiento.
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