Calamar: ejemplo de paz y desarrollo

Actualidad Amazonía Gestión

Tras dos años de la firma del Acuerdo de Paz en La Habana, el municipio de Calamar, Guaviare, respira hoy un ambiente de tranquilidad, lo que le ha permitido abrir sus puertas al desarrollo como región de grandes riquezas naturales, culturales e históricas. En el trabajo que se ha hecho para robustecer la economía de la región, ha jugado un papel importante el alcalde Pedro Pablo Novoa Bernal.

Y es que este territorio de la región amazónica tiene mucho por contar. El alcalde Pedro Pablo Novoa Bernal ha impulsado un modelo de municipio envidiable para las demás regiones. Aunque todos los sectores que representen progreso social son prioridad para esta administración, la gran apuesta se concentra en la consolidación de su Plan de Desarrollo que involucra la educación, la economía, la salud y la vivienda, como su soporte principal.

La alcaldía no ha ahorrado esfuerzo para la estructuración y presentación del proyecto que busca mejorar la calidad de vida de las más de 23 familias pertenecientes al grupo lingüístico tukano oriental, una etnia asentada en el río Vaupés. Tampoco para avanzar en la construcción del sistema de acueducto local y la unidad potabilizadora de agua para el resguardo indígena de Itilla, el cual limita al sur con el departamento de Caquetá y parte del cerro de Chiribiquete. Para hacer posible las obras, el Órgano Colegiado de Administración y Decisión (OCAD) le dio vía libre a cerca de 330 millones de pesos.

Este proyecto fue presentado por la administración municipal y se financiará con recursos propios de regalías. De acuerdo con las proyecciones que se tienen, se estará entregando a la comunidad en un tiempo menor a seis meses, antes de que finalice el periodo del alcalde actual.

Calamar ha dado el primer paso en materia de educación. Es así como, gracias a la gestión del mandatario, se ha garantizado una cobertura académica a más de la mitad de la población en los tres años de administración. Un trabajo que se ve reflejado en la formación de docentes, en el mejoramiento y ampliación de la infraestructura escolar y en un nivel de enseñanza mayor frente a otras regiones del país.

Antes de finalizar su mandato, el alcalde espera posicionar a ese territorio de la Amazonía como uno de los mejores en materia educativa, tanto a nivel departamental como nacional. “Tenemos las bases para que eso suceda a futuro, transformar a Calamar desde lo que se trabaje hoy”, asegura el gobernante.

Un proceso de desarrollo, como el que supone Calamar en plena fase del posconflicto, reviste un gran impacto en materia cultural. Por ejemplo, el Festival de la Balsa Dorada se institucionalizó mediante un acuerdo municipal y se realiza en el último fin de semana del mes de noviembre o primer fin de semana de diciembre.

Es el río Unilla con sus aguas color champán el que acoge durante dos días la Balsa Dorada y es testigo de la multitud de espectadores propios y visitantes. El evento es realizado a manera de encuentro con las diferentes áreas artísticas en las que participan personas de todas las edades. A diferencia de los demás encuentros, este se realiza sobre un escenario flotante, en el muelle de embarque del casco urbano de Calamar, donde son utilizadas las escalinatas como gradería.

Es a través de estas expresiones artísticas que el municipio busca incentivar el turismo y hacer ver a los foráneos que ahora se puede acceder a zonas que antes estaban sitiadas por la guerra y la violencia. Para ello, señala Bernal, hay que seguir trabajando en lo social y fortalecer el desarrollo mediante una buena inversión.  

Calamar se ha convertido en un atractivo turístico por excelencia. Su tradición y su cultura aún siguen vigentes en la historia.
El Festival de la Balsa Dorada se realiza en el ultimo fin de semana del mes de noviembre o primer fin de semana de diciembre.
DATOS DEL MUNICIPIO DE CALAMAR

-La región fue habitada en el pasado por indígenas Betoñe (tucanos), Tinigua, Witoto y Nukak. Hacia 1890 fue colonizada para la explotación del caucho.

-Fue designado como municipio mediante Ordenanza 01 del 6 de agosto de 1992 y funciona administrativamente desde el 1 de enero de 1993.

-Además de la población campesina, se han asentado comunidades indígenas procedentes del Vaupés, así como de diversos lugares del país.

-Actualmente existen dos territorios dentro del área del municipio de Calamar, Guaviare: Resguardo El Itilla y Resguado la Yuquera.

-La economía del municipio está basada en la agricultura, que se complementa con la ganadería, la leche y aprovechamientos forestales.

En 1997 se protegió como Zona de Reserva Campesina el área rural de Calamar que había sido excluida del carácter de reserva forestal.

-En el territorio de Calamar se encuentra el 25% del área de la Sierra de Chiribiquete.

Comparte este contenido en tus redes sociales