Empresa Minas

Cerro Matoso contribuye a cerrar brechas de género

La productiva gestión de Cerro Matoso en el sur de Córdoba que permite la exportación al mundo de miles de toneladas de ferroníquel para el desarrollo de las sociedades está impactada positivamente por la presencia de centenares de mujeres con talento, entusiasmo, solidaridad y compromiso.

Es una política mundial de South32 enfrentar la desigualdad de género con decisiones y estrategias efectivas. Dentro de los postulados de la empresa está crear y consolidar escenarios que permitan cerrar las brechas existentes entre hombres y mujeres en conocimientos, salarios, comodidades, derechos y respeto.

Así lo define el presidente de Cerro Matoso, Ricardo Gaviria, quien explica que, “el liderazgo femenino es una decisión corporativa de fondo y un compromiso que se honra día a día. La presencia de la mujer en las diferentes áreas de la empresa se incrementa cada año. Casi el 60% de nuestras vacantes, principalmente en la operación, fueron ocupadas por mujeres desde que comenzamos a implementar esta estrategia. Ellas son las protagonistas y cada vez ganan más espacios”, afirma el directivo.

Considera que la compañía se encamina hacia una diversidad de género, “una tendencia mundial que aporta a la rentabilidad y productividad de las empresas y grupos poblacionales. Ese involucramiento necesita una preparación de todos nuestros empleados y de las comunidades, es necesario entender el porqué de esa diversidad”, asegura Gaviria.

En Cerro Matoso se valora la labor de la mujer que cada vez gana más espacio en el mercado laboral en Colombia. “Sabemos que la igualdad de género es más que un objetivo en sí mismo, entendemos que es una condición previa para afrontar el reto de reducir la pobreza, aumentar la productividad, promover el desarrollo sostenible y la construcción de buen gobierno en los diferentes escenarios de acción”, agrega su presidente.

 

Ana Baltazar, tecnóloga ambiental, es un ejemplo de ello. “La vida me ha cambiado mucho. Ya aporto para el hogar. En Pueblo Flecha no había sentido de pertenencia, se ha generado el trabajo en grupo. Estudié apoyada por la fundación y ahora transmito lo que aprendí. Cerro Matoso es un aliado para todas en el Alto San Jorge”, sostiene.

Zellys Pacheco, ingeniera mecánica, coordinadora de Mantenimiento en Cerro Matoso, también es protagonista. “Podemos ser mujeres, esposas y trabajadoras eficientes. Cerro Matoso nos brinda grandes espacios de formación y se trabaja ampliamente en eliminar las brechas de género. Es muy importante que nosotras confiemos en nuestras capacidades”, señala.

Nasly Sofía Ibáñez, lideresa Afro de Boca de Uré, destaca el papel que cumple el género femenino en la empresa. “Las mujeres de estas comunidades se han organizado. Son muy comprometidas para avanzar en el plan de vida, quieren aprender. La mujer rural cumple un rol muy importante en la calidad de vida. Cerro Matoso nos acompaña y capacita, contribuye al empoderamiento”, agrega.

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