El Bicentenario se tiene que celebrar con obras

Columnistas Opinión

Wilmer Leal Pérez.
Representante a la Cámara por Boyacá, Partido Alianza Verde

Hace casi 200 años, las verdes montañas de Boyacá fueron escenario de anhelos, sacrificios y luchas de unos miles de hombres dispuestos a dar hasta su última gota de sudor y sangre por la auto-determinación de su destino, por su libertad.

Hoy nos estamos preparando para celebrar esa fecha que le dio inicio a nuestra nación y a cinco más, y hemos escuchado con gran expectativa al presidente de la República, Iván Duque, quien en repetidas ocasiones ha dicho que su gobierno es el del Bicentenario.

Durante su posesión, el pasado 7 de agosto, afirmó: “Entre todos construiremos la Colombia del Bicentenario” y en eso estamos completamente de acuerdo. Mirar hacia adelante, hacia el futuro, tomando como referencia esta celebración debe ser un compromiso del país entero y de cada uno de los colombianos. Como boyacense y congresista le digo a Colombia y al presidente Iván Duque que me sumo a esta causa con total optimismo, fe y cariño.


“…las buenas intenciones que ha mostrado el presidente Iván Duque con respecto al Bicentenario no deben quedarse solo en eso”.


Sin embargo, no podemos perder de vista que el epicentro de esta celebración debe ser el mismo en el que se luchó por esa libertad: Boyacá.

El país debe saldar su deuda histórica con el departamento y que de las izadas de bandera pasemos a inversiones reales por parte del actual Gobierno nacional. Del presupuesto que la nación asigne para seguir fortaleciendo a Boyacá como destino turístico, para robustecer la agroindustria y la infraestructura, depende que los propósitos y anuncios se conviertan en progreso.

El Plan de Desarrollo debe contemplar recursos para el departamento y lo mínimo que esperamos es que en el presupuesto del 2019 queden fijadas las inversiones que se harán en el departamento de la libertad para conmemorar esta fecha.

Entre otras, deben quedar estipulados y contemplados los recursos para apalancar la conectividad vial estratégica que tanto necesita esta sección del país; esperamos, por ejemplo, inversiones en la Transversal de Boyacá que nos dé salida definitiva al Magdalena; también en las vías Duitama – Charalá y del Cusiana, que conectarían los Llanos Orientales con los santanderes y el norte de Colombia y les daría salida a los productos boyacenses hacia estas regiones.

La vía Briceño- Tunja -Sogamoso, que no es más que un remedo de lo que se planteó en un principio, debe ser ampliada, y la entrada desde Boyacá a Bogotá debe estar la altura de las decenas de miles de ciudadanos que la tienen que circular a diario.

Otra vía que es fundamental para el desarrollo del departamento es la llamada Ruta de La Libertad, que conecta a Boyacá con Casanare por Soacha y Sácama, así como El Sisga – El Secreto.

En resumen, las buenas intenciones que ha mostrado el presidente Iván Duque con respecto al Bicentenario no deben quedarse solo en eso, deben ser respaldadas con acciones de desarrollo y referencias directas a Boyacá. Mejor dicho, con presupuesto y obras para el departamento. Eso esperamos todos los boyacenses.

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