Crisis de Venezuela: Una bomba social para Colombia

Colombia, al igual que otros países de América Latina, ha recibido todo el peso de la crisis política, económica y social que vive Venezuela hace varios años por su cercanía con el país vecino. Ciudades como Cúcuta y Arauca son centros receptores de cientos de ciudadanos que llegan procedentes de esa nación en busca de alimento, trabajo y medicina. La masiva migración ha desbordado la capacidad institucional para responder a sus necesidades básicas, especialmente en vivienda y salud.

Yes que la problemática de Venezuela no se reduce a la polarización política que se ha generado por la existencia de dos presidentes en ese país, uno de ellos en calidad de interino y con el reconocimiento de gran parte de la comunidad internacional. La gota que reboso la copa fue el prolongado apagón que tuvo que padecer la población, lo que afectó el correcto funcionamiento de hospitales, industrias, transporte, suministro de agua y por supuesto de la producción petrolera. 

Inicialmente, la falla fue atribuida a un sabotaje por parte de la oposición, que fue denominada por el ministro de Energía Eléctrica, Luis Motta Domínguez, como una “guerra eléctrica” cuando presuntamente se intervino la principal central venezolana en Gurí, estado de Bolívar, que abastece casi el 70% de la electricidad que consume el vecino país. Sin embargo, la coordinadora de Salud del partido Un Nuevo Tiempo (UNT), Hilda Rubí González, responsabilizó de la situación al Presidente Nicolás Maduro, quien “no ha querido resolver los problemas de la nación (…) Es momento de entender que lo que está pasando en Venezuela es una crisis social, y que acá están muriendo compatriotas”, dijo. 

Venezolanos del lado colombiano apoyan a Juan Guaidó como Presidente (E) de la hermana nación, esperando retornar a su país en el menor tiempo posible.

Esto hizo que más venezolanos decidieran pasar la línea fronteriza con Colombia y albergarse bajo condiciones desfavorables como las que últimamente han tenido que desafiar quienes toman la determinación de abandonar ese territorio. Ante este panorama, la analista internacional, Ana María Trujillo, consideró necesario que el gobierno de Iván Duque se enfoque en brindar la ayuda humanitaria a quienes están en Colombia pues “la situación de los migrantes en este momento es realmente critica”. 

Arauca tiene asentamientos irregulares en donde las condiciones mínimas de servicios públicos no están contempladas. Entonces más allá de pensar en una ayuda a los venezolanos desde Colombia, hay que pensar en los migrantes que ya se encuentran aquí”, asegura.

Crisis venezolana, un desafío internacional

La crisis con Venezuela ha alejado a muchos menores de los colegios. Los que se atreven, deben desplazarse por trochas, atravesar obstáculos y superar el miedo para llegar a las aulas de clase
De acuerdo con expertos, las ayudas humanitarias deberían darse a las personas que han buscado refugio en el país, pues se enfrentan a condiciones infrahumanas.
La intervención de Gonzalo Jiménez de Quesada adoptado por la Universidad del Rosario en 2017 ha generado beneficios directos en el espacio público: la plazoleta es ahora disfrutada de forma más segura por la ciudadanía.

El diálogo debe ser la salida

Brindar este tipo de ayuda no solo constituye un desafío para Colombia, sino para otros países del continente que afrontan en el momento el mismo problema migratorio. Para mitigar un poco sus efectos, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), aprobó un fondo de mil millones de dólares para las ciudades latinoamericanas que están recibiendo más inmigrantes transfronterizos en poco tiempo, sobre todo a partir de la crisis venezolana. 

De acuerdo con el presidente de esta institución financiera internacional, el colombiano Luis Alberto Moreno, este éxodo “supone un desafío para las naciones de acogida y sus servicios de sanidad, educación, vivienda, empleo e integración en las ciudades, donde el planeamiento urbano es fundamental”. 

La llegada masiva de ciudadanos del vecino país se ha convertido en una bomba social para ciudades como Cúcuta y Arauca y demás poblados limítrofes, por las dificultades en seguridad y ausencia de recursos para brindarles una adecuada atención.

La llegada masiva de venezolanos se ha convertido en una bomba social para ciudades como Cúcuta y Arauca y demás poblados limítrofes, por las dificultades en seguridad y ausencia de recursos para brindarles una adecuada atención.

Ante una crisis por ahora sin salida, la analista internacional, Ana María Trujillo, cree que la opción más coherente es el diálogo. “Una intervención militar no es factible, el presidente interino, Juan Guaidó cuenta con el respaldo de Donald Trump ante la solicitud de asistencia de este tipo, pero considero que es muy difícil que se dé”, añade. La experta asegura que “el escenario internacional en lo que respecta a Rusia y a China es claro para Venezuela, porque ellos han defendido el régimen y no veo probable que estén interesados en cortar estas relaciones. De pronto podrían facilitar un diálogo y buscar una salida negociada políticamente de la situación con la colaboración de países que se han proclamado neutrales”, concluye.

“El problema no es la demanda, es la oferta”

La vicepresidenta Ejecutiva de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció que la oficina de PDVSA en Lisboa se trasladaría a Moscú porque Europa no puede garantizar la integridad de los activos de esa nación.

India se perfilaba como unos de los receptores de crudo más importantes para Venezuela luego de que diferentes países le cerraran las puertas a las importaciones “ahogando la economía” como lo ha afirmado el gobierno bolivariano en repetidas oportunidades. No solamente porque las industrias que mantengan las relaciones con el sector de hidrocarburos venezolano, en especial con Petróleos de Venezuela, S.A. (PDVSA), recibirían sanciones, sino porque la nación asiática haría la transacción en efectivo, evitándole a Venezuela la detención del dinero. Sin embargo, hace pocos días una de las empresas que más petróleo importaba, Reliance Industries Ltd, redujo este porcentaje considerablemente, lo que pudo catalogarse en principio como un problema, pero que en realidad no lo era. Según el Investigador del Observatorio de Análisis de los Sistemas Internacionales (OASIS) de la Universidad Externado de Colombia, Pio García, no conforma un problema para el vecino país la reducción de exportaciones a India, pues China tiene como absorber las toneladas de crudo que ofrece en el momento la nación hermana. “Más que un problema de demanda, lo que tenemos es un problema de oferta en Venezuela que ha venido bajando su producción por problemas técnicos en cuanto a equipo, y uno de esos clientes siendo India, sigue diversificando sus suministros con el fin de no crear dependencia sobre unos pocos proveedores (…) buscan recursos de otras fuentes mucho más cercanas, como los países de Asia Central, África y del Golfo Pérsico”, explica.

  • En días pasados, la petrolera informó que se activó un plan especial de distribución de combustible para garantizar el funcionamiento del sistema de salud nacional.
Comparte este contenido en tus redes sociales
  •  
  •  
  •  
  •