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Es mucho lo que Tania María Buitrago González, gobernadora de La Guajira, ha hecho por su departamento en tan solo seis meses de gestión. Su trabajo se destaca por la determinación con la que ha apagado los incendios que estaban consumiendo a la región. Su administración llegó pisando fuerte y es así como, sin dudarlo, se ocupó de encontrarles soluciones a problemas como la falta de agua potable, la desnutrición infantil y las limitaciones en los servicios de salud y educación.

Determinante, perseverante y soñadora, así se define Tania María Buitrago González, quien en noviembre del 2017 asumió el gran desafío de trabajar por el departamento de La Guajira como gobernadora designada por el presidente Juan Manuel Santos. Con tan solo seis meses en el cargo, la mandataria local le ha puesto el pecho a las innumerables dificultades que aquejan a esa región del norte del país, gestionando proyectos en tiempo récord para responder a las necesidades de la población.

Su carácter firme le ha permitido abrirse paso en medio de un escenario en el que predomina el sexo masculino. “Llegar como mujer, trabajar y ganarse el respeto por las capacidades que uno tiene, no es fácil”, afirma la gobernadora. Sin embargo, en medio de la incertidumbre y desconfianza que puede generar un departamento estigmatizado por la corrupción, Tania María se ha llevado la admiración de sus colegas e, incluso, de la misma comunidad. “Cuando yo llegué muchos no me conocían y se hicieron comentarios desacertados sobre mí. Se decía, por ejemplo, que yo era una mujer simpática, pero ¿qué podía llegar a hacer?”, en una región con tantos problemas como esa, recuerda.

Para la mandataria, es mucho lo que se puede hacer por La Guajira. La fortaleza que le da ser madre de tres hijos, tener pasión por lo que hace todos los días, tras encomendarse a Dios, y luchar por sus ideales y metas, la han llevado a llenarse de optimismo frente a cómo sacar el departamento de la crisis por la que atraviesa. Mucho ha sido lo que ha resuelto y gestionado desde que asumió el cargo. Su sencillez quedó plasmada el día en que se posesionó, cuando después de asistir a la ceremonia “entaconada”, se puso el overol para tomar las riendas de la Gobernación.

Aunque permanece en un “corre, corre” por su agenda tan apretada, la mandataria no sufre de estrés. Quizás su trayectoria de 20 años en el sector oficial, le da los elementos suficientes para saber mantener la calma y sortear cualquier situación. Tania María ha trabajado en entidades como la Controlaría General de la Nación, ha sido asesora del despacho del gobernador, secretaria de Educación del municipio de San Juan del Cesar, además de alcaldesa encargada en varias oportunidades. “Años después llegué como asesora del director general de la Unidad Nacional de Protección. Allí estuve por dos años, fue una experiencia maravillosa, hasta que se dio todo el proceso para pasar a la Gobernación de mi región”, señala Buitrago.

Reconoce que, cuando llegó a la Gobernación de La Guajira, encontró una situación crítica. “Me enfrenté con la intervención, por parte del nivel central, de los sectores más importantes como la salud, educación, agua potable y saneamiento básico”, sostiene la gobernante. Las dificultades eran muchas y el panorama era desalentador. El departamento estaba desquebrajado, con una Universidad en una situación financiera delicada, los hospitales endeudados, una crisis humanitaria en la frontera con Venezuela al rojo vivo debido al éxodo masivo de ciudadanos del vecino país hacia Colombia y los problemas de desnutrición en crecimiento.

Poco a poco, la mandataria le ha dado soluciones a cada situación. Inició su gestión buscando una salida al tema de la Universidad de La Guajira, la cual contaba en ese momento con una deuda de 65 mil millones de pesos. “Nosotros iniciamos un trabajo con el cuerpo directivo de la institución y, por supuesto, con la Secretaría de Hacienda. A la fecha, hemos logrado la mayor cantidad de giros en cinco meses, hablamos de 32 mil millones de pesos, gracias a un esfuerzo grandísimo que nos ha permitido mantener la universidad en condiciones de funcionamiento ordinario”, afirma la funcionaria, quien continúa trabajando para encontrar soluciones a mediano y largo plazo a la crisis y garantizar el pago del subsidio de matrícula que beneficiaría a los 15 mil estudiantes del plantel educativo.

La gobernadora también ha conseguido mantener en pie, con un acompañamiento continuo, a los 16 hospitales que tienen presencia en 15 de los municipios del departamento. “Encontramos unos centros de salud asfixiados, sobre todo el de Maicao, con este hemos hecho unos giros considerables, el último fue de 3 mil millones de pesos. Al mismo tiempo, hemos avanzado en unas mesas de seguimiento, donde trabaja el secretario de la cartera pertinente y, si nos portamos bien, esperamos que este año nos hagan la devolución del sector salud, el cual se encuentra intervenido”, agrega.

La mandataria ha tenido que enfrentar, además, situaciones de orden público complejas, adicional a los problemas que genera la migración venezolana que para las autoridades departamentales ha venido en ascenso este año. A la fecha, se tiene el registro de 60 mil personas censadas en el departamento de La Guajira, situación que ha obligado a la gobernadora a unir esfuerzos con la Cancillería, el Instituto Colombiano del Bienestar Familiar (ICBF) y la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), para enfrentarla. “Yo tengo una frontera por la que al día ingresan 1.500 migrantes y tengo además una trocha de las 184 que hay, por la que entran y salen 15 mil venezolanos. Ante esto, tenemos que ser lo más solidarios posibles con la población que llega procedente de ese país, pero hay que ser conscientes de que no tenemos la capacidad institucional de respuesta para atenderlos”, admite.

Pero la gobernadora de La Guajira no solo llegó para apagar incendios, sino para proponer y gestionar su Plan de Desarrollo: Un Nuevo Tiempo. “Nosotros iniciamos un programa que se llama el Gobierno Escucha, un espacio abierto que llega a cada municipio, en donde toda la ciudadanía, líderes comunales, etc. participan para mirar cómo podemos avanzar en la ejecución de nuestro plan, articulado con el de cada entidad territorial. Estamos aunando esfuerzos con todas las organizaciones del Estado para que a menos costos podamos hacer más”, añade Buitrago. En el reconocimiento de las principales necesidades de las cinco poblaciones que hasta ahora han sido visitadas, se destaca el tema del agua y las vías terciarias.

“Este año hemos trabajado muy rápido y ya se nos ha aprobado un proyecto de vías terciarias en el OCAD paz, de un presupuesto de 100 mil millones de pesos para el municipio de Las Aguas del Pilar”, expresa la mandataria. Una estrategia que va de la mano con la consolidación de La Guajira como polo turístico nacional e internacional, a través de la Ruta del Folclor.

Uno de los temas más fuertes que enfrenta la Gobernación de La Guajira es migración venezolana a territorio colombiano. Aquí, la mandataria designada junto a representantes de las entidades que respaldan la situación, recorriendo Paraguachón y verificando los avances del Gobierno con respecto a la problemática.
Visita a las oficinas de Migración Guajira, Paraguachón, zona de frontera con Venezuela, conociendo de primera mano la situación migratoria que hoy aqueja al territorio guajiro.

La gobernadora quiere proyectar al departamento como la cuna del vallenato. “Estamos pensando que debemos aprovechar a todos esos juglares que nacieron y crecieron en La Guajira y que son leyenda, como Diomedes Díaz, Juancho Roy y Emiliano Zuleta, para hacer un recorrido que nos lleve a los lugares más representativo de estos artistas”, afirma Tania María. Para ello, es necesario apuntarle al mejoramiento de la malla vial. “Queremos mejorar la red vial principal, un proyecto ambicioso de alrededor de 1 billón de pesos, el cual ya fue adjudicado, por lo que ya es una realidad”, agrega.

Con estos proyectos, se podrá dar solución a muchos de los problemas de la región, como lo es también el tema de la desnutrición. Según la mandataria, este departamento cuenta con todas las capacidades para producir los alimentos suficientes a toda la población. “Tenemos unas despensas agrícolas maravillosas, producimos prácticamente todo, café de la mejor calidad, plátano, yuca, ñame, frutales, entre otros alimentos, pero todos estos productos se nos quedan dentro del campo porque no tenemos cómo sacarlos”.

Como aún quedan muchos temas en el tintero, como el agua y la Represa de Ranchería, que también son prioritarios para la administración, la gobernadora hace un llamado a los congresistas a conformar una bancada por el departamento. “Vamos a dar la pelea por la Guajira y por la Represa de la Ranchería”, puntualiza.

"Cada vez me convenzo más de que la fuerza y el tesón para seguir trabajando por una mejor Guajira son ellos... mis niños. Soy madre, y deseo para todos los niños guajiros, una mejor calidad de vida. Estamos trabajando por ello, es una tarea difícil, pero no imposible, ¡por ellos todo! ¡Vale la pena! Merecen una gran península", en Salinas de Manaure.
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