Duque promete gobernar “libre de odios y de revanchas”


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El Presidente de Colombia, Iván Duque, dijo este martes que quiere gobernar el país con el “espíritu de construir y nunca destruir” y llamó a superar las divisiones de izquierda y de derecha para allanarle el camino a un futuro mejor.


Al asumir el cargo, el exsenador del Centro Democrático aseguró que hoy llega a la Presidencia de Colombia una nueva generación “motivada por el servicio y no por el ejercicio vanidoso del poder, comprometida con el futuro y sin anclas en prejuicios del pasado”, pero ante todo “inspirada en la justicia social y en la seguridad como el cimiento de nuestras libertades. Una generación llamada a gobernar libre de odios y de revanchas”.

En su discurso ante delegaciones de 27 países, el mandatario reiteró, que su gobierno se dedicará a promover el entendimiento, el trabajo en equipo y la construcción de consensos. “Quiero gobernar el país “con valores y principios inquebrantables, superando las divisiones de izquierda y derecha, superando con el diálogo popular los sentimientos hirsutos que invitan a la fractura social, quiero gobernar a Colombia con el espíritu de construir y nunca destruir”, dijo.

Explicó que “no se trata de pensar igual, no se trata de unanimismos, no se trata de eludir las sanas discrepancias de ideas que enriquecen la democracia”, sino de darles vida “a los consensos necesarios para que seamos una nación grande, una nación sólida y una nación segura”.

“La historia deja en evidencia que somos una nación valiente, laboriosa, que no se amaina al primer ruido, y por grandes que sean las adversidades, es aún más grande nuestro deseo de progresar”, agregó, tras de lo cual invitó a los distintos sectores a construir un gran “Pacto por Colombia” y a, que, por encima de las diferencias, estén las cosas que unen al país.

Duque asumió este martes como el sexagésimo presidente de Colombia en una ceremonia especial en la histórica Plaza de Bolívar, a la que asistieron 10 jefes de Estado de América Latina y 17 delegaciones de diferentes continentes.

Insistió en que hará ajustes a los acuerdos de paz, en los que se priorizará a las víctimas para asegurarles verdad, justicia proporcional, reparación efectiva y no repetición. En ese sentido, anunció que se corregirán las fallas estructurales que “se han hecho evidentes en las implementaciones”.

“Las víctimas deben contar con que habrá verdadera reparación moral, reparación material, reparación económica por parte de sus victimarios y que nunca serán agredidos por la impunidad. Creo en la desmovilización, en el desarme y en la reinserción de la base guerrillera. Muchos de ellos fueron reclutados forzosamente o separados de su entorno por la intimidación de las armas. Estoy convencido y comprometido con buscar todos los días para la base de estas organizaciones oportunidades productivas y velar por su protección”, dijo.

A los grupos armados que secuestran y trafican droga, les advirtió que a partir de ahora “vamos a declarar ante el Congreso de la República, con una reforma constitucional, que ni el narcotráfico, ni el secuestro serán reconocidos como un delito conexo al delito político”.

Sobre el diálogo con el ELN, Duque anunció que durante los primeros 30 días de su gobierno realizará una evaluación juiciosa, prudente, responsable y analítica de lo que han sido las conversaciones que adelantó la administración saliente. “Nos vamos a reunir con las Naciones Unidas, con la iglesia católica y los países que han venido apoyando dicho proceso, para que en el marco de la independencia institucional nos den su opinión sobre el mismo”.

Pero dejó claro que un proceso creíble “debe cimentarse en el cese total de acciones criminales, con estricta supervisión internacional y tiempos definidos. Queremos avanzar, pero para avanzar hay que dejar la impronta de que el pueblo colombiano no se va a dejar intimidar por la violencia ni presionar en ninguna forma”.

Finalmente, Duque aseguró que le “duele mucho los constantes escándalos de corrupción en la alimentación escolar, en el sistema de salud, en proyectos de infraestructura, en los abusos de la contratación directa o en los peligrosos carteles de únicos proponentes, que han deslegitimado al Estado, malgastando los escasos recursos públicos” y por eso hay que actuar con visión de inmediatez.

 

 

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