Es hora de prepararnos para la pospandemia

Álvaro Erazo - Editorial
Columnistas Coronavirus Covid-19 Editorial

La difícil situación que vive el país por cuenta del Covid-19 tomó por sorpresa a todo el mundo, incluidos los alcaldes y gobernadores, que arrancaban sus períodos cargados de propuestas importantes para empujar el desarrollo integral de sus regiones. La llegada en marzo pasado del nuevo virus a Colombia cambió por completo los proyectos y programas que los mandatarios alentaron como candidatos el año pasado para obtener el respaldo de los votantes en las urnas. No solo tuvieron que redireccionar los recursos hacia el sector de la salud y la seguridad alimentaria para atender la emergencia sanitaria en los municipios y ciudades, sino que tendrán que ajustar sus planes de desarrollo con menos tiempo y presupuesto para responder a las necesidades que exige la pandemia en sus territorios.

Las administraciones actuales tendrán que acoplarse a la nueva realidad del país y pensar en cómo salvar al menos los pilares de sus programas de gobierno, sin desconocer que el fortalecimiento del sistema de salud y el garantizar el abastecimiento de alimentos a la comunidad, será por varios meses la prioridad en sus agendas de trabajo. Un rediseño total de los planes de desarrollo que tendrá que hacerse lo más pronto posible para reactivar la economía regional, duramente golpeada por el aislamiento social en el que han permanecido los colombianos para protegerse del contagio. En el proceso de retorno a la normalidad, el impulso del aparato productivo será fundamental para frenar el desempleo, que como era de esperarse, se disparó por la parálisis de las empresas, restaurantes, bares y centros comerciales en todo el territorio nacional.

Una tarea nada fácil, en medio de la incertidumbre que existe por la ausencia de una vacuna certificada que ayude a contrarrestar la amenaza de convivir, quién sabe por cuánto tiempo más, con un virus que ha infectado a miles de personas en el mundo y que en un abrir y cerrar de ojos, desbarajustó las metas económicas proyectadas para este año en los 182 países donde el germen infeccioso ha circulado. Aunque el Covid-19 permanecerá por el resto del 2020 entre nosotros, debemos empezar a prepararnos para la pospandemia, en la que más que nunca se necesitará de la solidaridad y el apoyo de todos para recuperar velozmente el crecimiento que se ha perdido durante el semestre. Es allí donde las regiones serán claves. Por eso hay que rodear a las administraciones locales en la misión que comienzan, muchas de ellas con dificultades presupuestales por la reorientación que han tenido los recursos hacia la salud y el sector agropecuario.

Como primera medida, los alcaldes y gobernadores tendrán que someter sus planes de desarrollo a una reingeniería, proceso en el que el Gobierno Nacional tendrá que acompañarlos de manera permanente para que sus obras y proyectos no se queden a mitad de camino. Ante la nueva realidad económica y social, se hace más que necesaria la descentralización para responder a las demandas que se tienen en otros frentes en muchos de los municipios. En eso se debe enfocar el Departamento Nacional de Planeación (DNP), para evitar que los territorios experimenten un mayor atraso en su crecimiento, como el que podrían presentar como consecuencia de la crisis sanitaria que hoy golpea con dureza al país. Desde la revista El Congreso estaremos apoyando a los mandatarios regionales en su propósito de alcanzar cada una de las metas que se han trazado para sus cuatro años de gestión.

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