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Educación y cultura, pilares de transformación en Tenjo

A 37 kilómetros de la capital del país, y como epicentro de desarrollo industrial y agropecuario para Cundinamarca, el municipio de Tenjo es el depositario de un crecimiento que no parece cesar en el mediano plazo. Consciente de ello, la administración de Juan Gabriel Gómez, que se ubica en el top 5 de las mejores en desempeño fiscal a nivel nacional, ha mostrado toda la voluntad política para apostarle a un progreso organizado, a una buena planificación urbana y a la formación responsable de tenjanos que contribuyan a la consolidación del municipio como un ente territorial de relevancia para Colombia.

Pese a tener una excelente calificación en el ranking de desempeño fiscal, divulgado por el Departamento de Planeación Nacional (DNP), el alcalde de Tenjo, Juan Gabriel Gómez, no se adjudica ese reconocimiento como un triunfo personal. Por el contrario, enaltece el papel que han jugado los habitantes del municipio, pues, a través del pago oportuno de sus obligaciones tributarias, han contribuido a un crecimiento sostenido de la economía en este ente territorial. “La gente tiene un gran sentido de pertenencia con respecto al pago de sus cuentas, pues los dos grandes rubros que mueven nuestras finanzas son el predial y el impuesto de Industria y Comercio”, asegura Gómez Campos. De esa manera, el 85% de los recursos municipales son propios y, por su misma naturaleza, pueden ser reinvertidos en proyectos sociales y de infraestructura que beneficien la calidad de vida de los tenjanos.

Juan Gabriel Gómez

Es administrador de empresas de la Universidad de la Salle, con maestría en Administración, y especialista en Derecho de Telecomunicaciones de la Universidad Externado. Ha sido catedrático, consultor y gerente local de Telecom, experiencias que le han dado un amplio conocimiento en elaboración de proyectos, servicio al cliente y administración pública.

Programa de Alimentación Escolar, 2018.

“La transformación social de una comunidad es muy lenta, pero hoy por hoy Tenjo se reconoce gracias a lo que se ha hecho en materia de educación y cultura”.

Con la firme convicción de darle  importancia a la educación como motor de cambio, Gómez le ha apostado no solo a la cobertura del sistema escolar, sino también a la cualificación del proceso pedagógico. Para tal fin, los niños y niñas tienen garantizada una alimentación de primer nivel, que incluso supera los estándares nacionales, así como el transporte a todas las veredas de la zona rural. “Además, estamos adelantando jornadas complementarias en donde reforzamos el aprendizaje y les enseñamos conocimientos que contribuyan al desarrollo de nuestro municipio”, sostiene. Adicional a ello, el programa Yo Aprendo, que se realiza con recursos propios del municipio y que busca orientar a los estudiantes con deficiencias en el aprendizaje para que no queden rezagados en su proceso formativo. “Inicialmente, eran 180 y ahora hemos identificado a cerca de 300. Estamos dándoles todo el apoyo, colaborándoles para que no pierdan el año y ofreciéndoles todas las posibilidades para una buena educación”, destaca el alcalde.

35 programas forman parte de las Escuelas de Formación Artística y Musical: Integrarte.

Otro de los pilares sobre los que descansa la buena gestión de la Alcaldía, y que ha incidido en la integración de los habitantes de Tenjo, es la promoción de la cultura como agente de cambio y empoderamiento. En el municipio, hay 35 programas de formación en esta materia y, como demostración de la importancia que tiene para el gobierno local, recientemente fue inaugurado el Centro Cultural del municipio. “La transformación social de una comunidad es muy lenta, pero hoy por hoy Tenjo se reconoce gracias a lo que se ha hecho en materia de educación y cultura”, afirma el alcalde. En la actualidad, se organiza allí el festival de teatro más importante de Cundinamarca, que en 2017 reunió a 1.500 artistas en escena y este año conmemora 20 años de haber sido inaugurado.

Tenjo promueve la conservación ambiental de su territorio, no solo como una responsabilidad local, sino que la proyecta como una contribución al departamento y a la nación. “Estamos trabajando en el sendero del Río Chicú, que sería el más grande de toda la Sabana de Bogotá, para que vengan, nos visiten y se conecten con la naturaleza”. Persiguiendo ese objetivo, el alcalde lidera la iniciativa con otros mandatarios locales y ya consiguió la aprobación del Concejo Municipal para darle exenciones tributarias a los ribereños del Chicú. “Ya comenzamos a trabajar en la arborización y consiguiendo patrocinios en embajadas e industrias. Esperamos, en un corto plazo, recuperar el agua y la fauna de nuestros ríos”, concluye.

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