El ELN no quiere paz


Columnistas Opinión

Por,  Rigoberto Barón Neira, Senador, Partido Centro Democrático

El desgobierno en que vivimos los colombianos es evidente, hace rato que los grupos guerrilleros creen tener el derecho de hacer y deshacer, un territorio sin ley, porque el presidente Santos no es más que un títere de las Farc y un bufón para el ELN.

Luego de casi un año de supuestas negociaciones en Ecuador, aquí en Colombia vivimos los verdaderos resultados de lo que se gestionó en Quito; atentados a oleoductos, policías asesinados, ataques a bases militares, un sin fin de ofensivas contra los colombianos y según Santos todo anda viento en popa.

El supuesto cese bilateral por la llegada del Papa a Colombia se tradujo en que iban a dejar de matar mientras el Papa estuviera en suelo colombiano y, una vez este se fuera, el derramamiento de sangre continuaría, se realizaría una ola de atentados en el país, 24 para ser exactos.

El 10 de enero del presente año, el ELN atacó Petrolera en Cubará, Boyacá, luego se efectuaron dos detonaciones a oleoductos en Saravena, Arauca, y uno contra Ecopetrol en Aguazul, Casanare. No siendo suficiente, francotiradores atacaron patrulla de la Armada Nacional, donde resultaron heridos dos infantes de marina.


Fuera país maltrecho, falta poco para ver la luz y salir de uno de los capítulos más oscuros de la historia colombiana.


Luego de estos ataques, el jueves 11 de enero asesinaron dos policías en el municipio de Arauca y bloquearon la vía que comunica con Bogotá, no obstante, al siguiente día secuestraron a trabajador de Ecopetrol en Saravena y más tarde, lanzaron granada a garita de la Policía en el municipio de Fortul.

Nuevamente, el 14 de enero dinamitaron el oleoducto Transandino en Nariño y el 15 de enero se recibieron denuncias de lo que serían extorsiones y amenazas al sector del comercio en Pueblo Rico y Risaralda. Finalmente, como si todo esto no fuera suficiente, el pasado 19 de enero hubo un ataque a la base del Ejército en Teorama, Norte de Santander, que dejó como resultado un militar muerto y dos heridos.

No sé qué es más grave, que este Gobierno pase por alto estos hechos y levante la mesa de Quito por unos días, o que ahora la Misión de Observación de la ONU asegure que desde el vencimiento del cese al fuego bilateral no se han registrado incidentes. Después de estas declaraciones lo único que se puede pensar es que, tanto el presidente como la Misión, estaban de vacaciones durante este escabroso mes, porque no hay manera de desconocer estos hechos.

Esta afirmación es bastante grave, pero además es muy serio, que al estar en conocimiento de estos ataques y la Misión de la ONU no los informe ni haga registros, pasan a ser automáticamente cómplices al dejar a un lado el objetivo de ofrecer garantías a la población afectada. Desde siempre manifesté que la mesa de negociación se debía acabar, porque el Gobierno Santos es una figura débil ante estos terroristas, que nunca mostraron voluntad de paz, lo único que hicieron en Quito fue hacernos perder tiempo y dinero, nos faltaron al respeto a todos los colombianos hablando de paz, mientras sostenían armas y derramaban sangre de inocentes.

Definitivamente este es un mandato sin pantalones y sin firmeza, primero le regaló el País a las Farc y ahora quiere hacer lo mismo con el ELN. Fuerza País maltrecho, falta poco para ver la luz y salir de uno de los capítulos más oscuros de la historia colombiana.

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