El reto es cómo llevar energía a las zonas apartadas

El Instituto de Planificación y Promoción de Soluciones Energéticas para las Zonas No Interconectadas (IPSE) será reconocido como la entidad líder que contribuye a lograr la universalización energética en la “Colombia No Interconectada”, al promover el desarrollo territorial, contribuir al mejoramiento de las condiciones de vida de las comunidades más apartadas, empoderándolas como protagonistas de su bienestar y al aportar significativamente a la transformación de la matriz energética con alternativas sostenibles haciendo énfasis en el uso de fuentes no convencionales de energía. Su Director General, Pedro Bejarano Silva, busca hacer del IPSE una entidad más técnica y ágil en sus procesos para que contribuya a aumentar la implementación de soluciones energéticas en el país sin perder de vista la sostenibilidad de las mismas.

En 1887, surgieron en el país las primeras empresas de energía eléctrica dando inicio al sistema eléctrico colombiano. 107 años después, en 1994, se promulgaron las leyes 142 (de servicios públicos domiciliarios) y 143 (que en su artículo 11 contempla la existencia de las Zonas No Interconectadas -ZNI-).

Una década más tarde, en 2004, se consolidó formalmente el Instituto de Planificación y Promoción de Soluciones Energéticas para las Zonas No Interconectadas (IPSE), con el objetivo de resolver las necesidades de energía, de manera sostenible y a largo plazo, en aquellas regiones del país que por sus condiciones geográficas y por su aislada ubicación, no tienen acceso continuo a este servicio. Estas son las denominadas Zonas No Interconectadas (ZNI) y que no hacen parte del sistema interconectado nacional.

Trabajando articuladamente con los entes territoriales, el IPSE interactúa con las alcaldías y las gobernaciones, que son las entidades responsables de recibir y de sostener en el tiempo las soluciones energéticas que el Instituto les provee. “Ellos conocen las necesidades de la comunidad, conocen el para qué de la energía y nosotros los asesoramos y ayudamos a estructurar e implementar proyectos energéticos con énfasis en la sostenibilidad”, explica el Director General, Pedro Bejarano Silva.

El país no conectado

La jurisdicción del IPSE cubre el 51% del territorio colombiano que no hace parte del Sistema Interconectado Nacional (SIN), por eso se le denomina: Zonas No Interconectadas (ZNI). Esta “Colombia No Interconectada” se encuentra distribuida en 18 departamentos, 5 capitales departamentales, 27 cabeceras municipales, 75 municipios y 1.856 localidades. “El IPSE ha estructurado e implementado proyectos teniendo en cuenta los potenciales energéticos de cada una de estas zonas”.

Estas zonas son áreas geográficas en las cuales no se presta el servicio público de electricidad a través del sistema interconectado nacional, en donde se encuentran diversos actores y empresas responsables de la generación, transmisión, distribución y comercialización de energía eléctrica. “Uno de los grandes problemas de las regiones que están en la ‘Colombia No Interconectada’ es que obtienen energía por medios que no siempre son eficientes y en su gran mayoría son sistemas de generación diésel. La idea es avanzar hacia fuentes no convencionales de energías renovables derivadas del sol, el viento, el agua y la materia orgánica. Así, el IPSE aportará a la transformación de la matriz energética”, señala el directivo.

La vulnerabilidad en la que viven muchas de las poblaciones de estas zonas y el compromiso de aportar en su desarrollo, incentiva al IPSE a promover la implementación de soluciones energéticas para prestar un servicio que sea suficiente, que satisfaga sus necesidades y que contribuya a mejorar su nivel de vida. “En estas regiones es justamente en donde está la gente más necesitada; en donde el Estado trabaja activamente para dar respuesta a necesidades básicas insatisfechas y en donde muy probablemente ha habido temas de violencia, de desplazamiento y de cultivos ilícitos. Entonces no es: te llevamos la energía y ya. Es: qué tipo de energía podemos proveer, cuáles son los problemas puntuales y cuáles son las potencialidades energéticas y productivas de cada región para pensar en la sostenibilidad de soluciones energéticas oportunas”, agrega.

La jurisdicción del IPSE cubre el 51% del territorio colombiano que no hace parte del Sistema Interconectado Nacional (SIN), por eso se le denomina: Zonas No Interconectadas (ZNI). Esta “Colombia No Interconectada” se encuentra distribuida en 18 departamentos, 5 capitales departamentales, 27 cabeceras municipales, 75 municipios y 1.856 localidades. “El IPSE ha estructurado e implementado proyectos teniendo en cuenta los potenciales energéticos de cada una de estas zonas”.

Estas zonas son áreas geográficas en las cuales no se presta el servicio público de electricidad a través del sistema interconectado nacional, en donde se encuentran diversos actores y empresas responsables de la generación, transmisión, distribución y comercialización de energía eléctrica. “Uno de los grandes problemas de las regiones que están en la ‘Colombia No Interconectada’ es que obtienen energía por medios que no siempre son eficientes y en su gran mayoría son sistemas de generación diésel. La idea es avanzar hacia fuentes no convencionales de energías renovables derivadas del sol, el viento, el agua y la materia orgánica. Así, el IPSE aportará a la transformación de la matriz energética”, señala el directivo.

La vulnerabilidad en la que viven muchas de las poblaciones de estas zonas y el compromiso de aportar en su desarrollo, incentiva al IPSE a promover la implementación de soluciones energéticas para prestar un servicio que sea suficiente, que satisfaga sus necesidades y que contribuya a mejorar su nivel de vida. “En estas regiones es justamente en donde está la gente más necesitada; en donde el Estado trabaja activamente para dar respuesta a necesidades básicas insatisfechas y en donde muy probablemente ha habido temas de violencia, de desplazamiento y de cultivos ilícitos. Entonces no es: te llevamos la energía y ya. Es: qué tipo de energía podemos proveer, cuáles son los problemas puntuales y cuáles son las potencialidades energéticas y productivas de cada región para pensar en la sostenibilidad de soluciones energéticas oportunas”, agrega.

En la búsqueda por fuentes no convencionales de energías renovables derivadas del sol, IPSE ha buscado las mejores alternativas energéticas, considerando las propiedades de cada región como este panel solar en Isla Fuerte (Bolívar).

Energía eficiente

En este sentido, y pensando en cuál es el objetivo y la razón de ser de entidades como el IPSE, Bejarano Silva considera que el tema no debe verse única y exclusivamente en términos de ampliación de la cobertura sino en el impacto positivo que tiene el acceso y disfrute de la energía eléctrica en la vida de los habitantes de esta “Colombia No Interconectada”.

“La conectividad de algunas regiones es un reto que tienen todos los países del mundo en mayor o menor grado, entonces el desafío es cómo llevarles energía de una forma eficiente, que sea suficiente para generar procesos productivos, o que por lo menos alcance para transformar la realidad en esa zona, usando los potenciales energéticos que tiene ese territorio. Eso es en lo que nosotros pensamos y por lo que, desde el IPSE, trabajamos incansablemente”, concluye.

Comparte este contenido en tus redes sociales