En El Rosal se aceleró el desarrollo

Alcalde de El Rosal, Germán Orlando Huertas.

Considerado como El Jardín de la Sabana, el municipio de El Rosal, en Cundinamarca, ha marcado un hito en la historia colombiana. A pesar de ser el más joven del país, la medición de gobernabilidad y desarrollo, realizada por el Departamento Nacional de Planeación (DNP), lo convierte en uno de los mejores. Los avances han sido significativos y los retos infinitos. De acuerdo con el alcalde Germán Orlando Huertas, la administración ha avanzado 70% en la ejecución del Plan Desarrollo, lo que ha llevado a mejorar la calidad de vida de la población con obras de alto impacto social en cada uno de los frentes.

Con metas claras trazadas para este cuatrienio, la alcaldía desarrolló tres líneas de trabajo derivadas del Plan 365: la primera se compone de servicios públicos, infraestructura y medio ambiente, mientras la segunda fase está encaminada a mejorar la seguridad y la convivencia ciudadana. Con la tercera, la administración busca fortalecer la educación, el turismo y el emprendimiento. Consciente de que se vienen meses cruciales para culminar con éxito los proyectos y garantizar su continuidad para así potenciar el crecimiento de El Rosal en materia económica y social, Huertas ha decidido apretar el acelerador para acceder a más recursos.

Su trabajo ha sido muy programático y gracias al manejo administrativo que ha caracterizado su gestión, los logros en rehabilitación y mantenimiento de vías rurales han sido notables. Pero también en agua potable y saneamiento básico para mejorar las condiciones de salubridad, de consumo y recuperación de fuentes hídricas en la región.

El Jardín de la Sabana

El mandatario local en compañía de la Primera Dama para promover los proyectos sociales e incluyentes.

No por nada El Rosal es catalogado como El Jardín de la Sabana. Las zonas montañosas conformadas por relieves abruptos de pendiente fuerte son la base de la economía del municipio, cuya vocación agroindustrial ha contribuido a jalonar su desarrollo. La Gobernación de Cundinamarca estima que la región tiene cerca del 68% de participación en el sector floricultor y que entre sus productos a exportar se encuentran las rosas, los crisantemos, los claveles y girasoles, muy apetecidos por los compradores tanto de Colombia como del exterior.

Es por eso que la alcaldía, en un trabajo mancomunado con la Asociación Colombiana de Exportadores de Flores (ASOCOLFLORES) busca integrar a todos los pobladores para que conozcan el proceso de su cultivo. “A través de un plan botánico se espera aumentar las exportaciones de flores y dejar que parte de la producción se pueda comercializar en el país. Lo importante de estos proyectos es que sean autosostenibles y le generen mayor comercio al territorio”, asegura el mandatario local.

Incentivar el turismo

El Rosal ha ganado fama por su gastronomía. Por ello la gran apuesta del alcalde es conseguir que su variedad y riqueza trascienda las fronteras. A través de las ferias gastronómicas y con la participación de cientos de chefs, la población rosalera tiene en sus manos la ardua labor de promover y difundir su patrimonio, como una manera de incentivar el turismo hacia la región.

Asimismo, cada año se celebra en esa zona del país, el Día Nacional del Campesino como homenaje a la labor incansable que cumple el trabajador del campo en el municipio. Gracias a la relevancia histórica que tiene, el gobierno local prepara una serie de propuestas artísticas con el fin de reconocerles su contribución al desarrollo económico de la nación, la seguridad alimentaria y la preservación de las tradiciones culturales del área rural colombiana.

Bajo esos tres pilares, la alcaldía le ha apostado al fortalecimiento institucional y el buen manejo de los recursos públicos.

“Estamos para servir a la comunidad”

Junto a la Gobernación de Cundinamarca, el dirigente local busca darle continuidad a su plan de Desarrollo para mejorar los índices sociales.

Pese a su corto tiempo al frente de la Alcaldía de El Rosal, su trayectoria profesional ha sido una gran plataforma para que los ciudadanos recuerden a Huertas como un funcionario al servicio de la comunidad. “Estamos para servir a la gente. Por eso todos los programas que se están llevando a cabo pretenden mejorar las condiciones y la calidad de vida de la población”, dice.

Los retos que vienen para su sucesor son muchos, como, por ejemplo, trabajar por consolidar el Plan de Ordenamiento Territorial (POT), darle continuidad al Plan de Desarrollo, aprovechar la prosperidad económica de la que goza el municipio y así mejorar los índices de educación y potenciarlo como una zona turística por excelencia. “Quiero que El Rosal sea visto de otra forma, por su gestión, su plan. Que lo miren como un municipio donde hay oportunidades y desarrollo”, concluye.

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