En María la Baja Bolívar, las mujeres son garantes del bienestar común

Alcaldesa de María la Baja, Bolívar, Raquel Sierra Cassiani
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Cuando Raquel Sierra Cassiani tenía tan solo 20 años emprendió su trabajo en el Hospital Universitario de Cartagena, Bolívar. Desde entonces detectó su vocación de servicio y el querer ayudar a todas las personas que llegaban desde María la Baja en busca de una atención médica oportuna. Es así como se encargaba de conseguir las camillas, medicamentos y alimentos y garantizar el retorno de los pacientes al municipio en las mejores condiciones. Siempre con la idea de hacer trabajo comunitario, encontró por medio del ICBF la forma de convertirse en representante legal de un hogar infantil que apoyaba 350 niños en sectores vulnerables de la ciudad de Cartagena. Desde allí logró que se pavimentaran algunas calles alrededor del inmueble, así como habilitar comedores comunitarios para mejorar la calidad en la atención de los menores. Más adelante, se desempeñó en la Comisaría de Familia donde visualizó muy de cerca las verdaderas necesidades y conflictos que existían en el interior de los hogares. Para poder cumplir con su objetivo de transformar y dar respuesta a las demandas sociales del municipio, decidió convertirse en la alcaldesa de María la Baja, con el fin de brindarle bienestar a su gente.


Haciendo buen uso del conocimiento que adquirió mientras trabajó en la Comisaria de Familia sobre las verdaderas necesidades de la población en esa región, la alcaldesa hizo una proyección para disminuir los índices de violencia intrafamiliar y de género en el municipio mediante la creación de una Escuela de convivencia, con un equipo interdisciplinario que se encargó de acercar a los padres, madres e hijos, dándole las herramientas que les permitiera relacionarse de manera sana. “Por haber sido comisaria de familia aprendí que para tener seres humanos bien formados en la sociedad, es necesario establecer cuidados desde la primera infancia y continuar con la adolescencia y juventud”, afirma. Y es que la ahora mandataria también es un ejemplo para empoderar cada vez más a las mujeres, a que confíen en sus capacidades de madres y de profesionales y aprovechen al máximo las oportunidades que se les presenten. “A las mujeres que desean incursionar en el mundo de la política las invito a que busquemos el bien común, que seamos garantes, veedoras y que aportemos un granito de arena para que se realicen buenas acciones para el bien de nuestra sociedad”.

 
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