“Las mujeres tenemos que ser más solidarias con nuestro género”

Olga Lucía Vlásquez Nieto@144x-100
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Olga Lucía Velásquez es Ingeniera Industrial, especialista en gerencia en la calidad de servicios de salud y cuenta con una maestría en desarrollo rural y otra en salud mental. Además, realizó estudios en evaluación financiera, económica y social en la Universidad de los Andes. Gracias a esos amplios conocimientos y el deseo de mejorar la sociedad, decidió inclinarse por el servicio público, donde ha llegado a ocupar importantes cargos como secretaria distrital de Gobierno y representante a la Cámara por Bogotá. Después de desempeñarse por más de 15 años en cargos directivos, sigue trabajando incansablemente por ver una comunidad con salud mental, con una democracia transparente y sobre todo con equidad social. Es consciente de lo absorbente que puede llegar a ser la vida dedicada al sector público, por lo que ahora disfruta el compartir más horas del día junto a sus dos hijos, Sofía y David. “Cuando fui secretaria de Gobierno de Bogotá hubo semanas que solamente podía ver a mis hijos cuando se despertaban y cuando estaban dormidos. El trabajo en el sector público es exigente y la responsabilidad es muy grande. Pero, la disciplina, la constancia y el amor por la ciudad, por hacer las cosas bien, hacen que de alguna manera se logre dar cumplimiento a las metas propuestas y se pueda compartir algunos minutos de vida en familia”, afirma.

Para Velásquez deben existir tres principios fundamentales en la contratación pública, que son la transparencia, la economía y la responsabilidad. Y ahora que en medio de la pandemia ha sido controversia el manejo de los recursos para enfrentar la emergencia sanitaria en el país, la excongresista sugiere mejorar muchas prácticas, como el tener una lista de oferentes amplia y pública, contar con una publicidad real y efectiva y entregar una información clara a la ciudadanía sobre la manera como se hace la contratación. “Pocas personas se enteran de los pasos que se dan y casi siempre se presentan los mismos. Por lo tanto es necesario que todos se enteren de los procesos de contratación de una entidad del Estado y muchas personas puedan presentar sus ofertas”, explica. Frente al principio de economía, considera que al país le llegó el momento de realizar estructuras de costos de los diferentes servicios sociales que contrata el Estado. “Se deben definir estructuras de costos estandarizadas para los diferentes servicios sociales, construcción de infraestructura física, etc. que eliminen los sobrecostos y por ende la corrupción. Los sobrecostos no solo Exrepresentante a la Cámara por Bogotá, Olga Lucia Velásquez. Gestió n 39 encarecen la contratación e impiden la optimización del uso de los recursos, sino que genera la duda y oportunidad para prácticas de corrupción”, expresa. En cuanto a la responsabilidad, considera necesario que cada institución tome en serio los procesos de planeación, para que, por ejemplo, concuerden el plan de acción, con el plan de compras y los procesos contractuales. “Los recursos públicos debemos cuidarlos como propios, porque son el resultado de lo que todos aportamos en impuestos, en IVA, en renta, en retención en la fuente, predial, etc. Nos corresponde vigilar que estos se utilicen bien, en lo que verdaderamente se necesita y al precio justo. Fortalecer la ética de cada funcionario público, que comprenda que cada peso es sagrado y que lo correcto es que lleguen a través de servicios sociales a la ciudadanía, que las entidades del Estado existen para garantizar derechos y los funcionarios en ese orden se convierten en garantes de los mismos”. Por eso tiene claro que en caso de volver al Congreso, el primer proyecto que pondrá en marcha será establecer estructuras de costos en los servicios sociales que contrata el Estado para terminar con la corrupción.

Durante su paso por el Congreso, Olga Lucía Velásquez también trabajó incansablemente por el progreso de Bogotá. Una de las acciones más destacables esta incluida en el Plan Nacional de Desarrollo “Todos por un nuevo país”, donde en articulación con las comisiones terceras del Senado y la Cámara, concejales y la Alcaldía de Bogotá, se dio vía libre a proyectos como el Sistema Integrado del Transporte Regional (SITR) de la región Capital, mediante la habilitación de los corredores férreos en los municipios de Soacha, Funza, Mosquera, Madrid, Facatativá y el Distrito, con el fin de conectar las poblaciones de la Sabana entre si y con Bogotá, lo que el entonces gobernador de Cundinamarca, Jorge Rey, logró iniciar con el RegioTram. La exrepresentante resalta el hecho de que hoy exista un marco legislativo para la consolidación de La Región Metropolitana, Bogotá Cundinamarca, ya que durante muchos años se ha trabajado para su integración. Reconoce el esfuerzo y la concertación que hubo en el Congreso de la República para obtener esta ley, puesto que la Región Metropolitana aporta más del 26% del Producto Interno Bruto (PIB) y es un dinamizador de la economía y abastecimiento de alimentos de todo el país. “Temas como la movilidad, la solución al transporte público entre Bogotá y Soacha, trayecto en el que diariamente se desplazan cerca de 200.000 personas, es una necesidad, no una opción. También lo son los temas ambientales de protección del páramo de Sumapaz, humedales, cuencas hidrográficas que compartimos y son parte de nuestro patrimonio, al igual que el abastecimiento de alimentos, el ordenamiento territorial y la seguridad, que deben tener planes integrales regionales concretos”, agrega Velásquez, quien está convencida de que solo con voluntad política y administrativa, se darán los avances. “Sin estos dos elementos todo seguirá siendo un sueño, una ilusión de muchos”, sostiene.

Para la excongresista, la educación también es fundamental en el avance de la sociedad, por lo que trabajó en el diseño y puesta en operación de dos sedes del SENA en Bogotá, así como la aprobación de la Estampilla para la Universidad Distrital, mediante la ley 1825 del año 2017, que permite durante 30 años recaudar recursos que mejoren la infraestructura física, laboratorios, investigación y aumento de cobertura de estudiantes universitarios en la capital del país. Otro de los logros atribuidos a Velásquez es el impulso a la ley mediante la cual se rindió homenaje a la Universidad Nacional de Colombia en sus 150 años y se autorizó al Gobierno para asignar un aporte de 100.000 millones de pesos anuales durante 5 años consecutivos. Además creó la beca “Sesquicentenario”, para apoyar a los mejores estudiantes de pregrado. A su preocupación por mejorar la educación en el país, se suman los casos de abusos sexuales contra menores que se presentan a diario en Colombia. “Con la legislación actual se pueden aplicar penas hasta de 60 años para este tipo de delitos, lo que necesitamos es una justicia efectiva y penas ejemplares. Lo importante de la cadena perpetua es que en medio de las rebajas de penas, no resulte inferior a los 60 años que hoy se pueden aplicar y que no haya opción a excarcelación. Para ser efectivos en la judicialización, le corresponde a la Fiscalía con su capacidad técnica, científica y de investigación demostrar la culpabilidad del hecho y para que se acabe la impunidad, esto es lo que necesitamos urgentemente. Cero impunidad”. En este punto, la exrepresentante hace énfasis en que la sociedad debe replantearse, puesto que un país en donde cada 20 minutos sucede un delito sexual contra un menor de edad, y donde en su mayoría el agresor es una persona conocida por la familia, no se puede calificar como protector ni defensor de niños, niñas y adolescentes. “Un abuso, asalto o explotación sexual, deja en una persona consecuencias físicas, emocionales y sociales para toda la vida. Genera sentimientos de tristeza, culpa e indefensión, que se desencadenan en ansiedad, depresión e intento de suicidio, es decir, su salud mental se afecta y requiere de apoyo psicológico permanente, eso es lo que también le estamos entregando a la sociedad. Por tanto, es de suma importancia fortalecer la familia, los principios y valores, inculcar que la vida y el respeto son los principales valores que debemos proteger y cuidar entre todos”.

Entre los proyectos que ha trabajado la excongresista, uno de los que más se destaca ha sido su interés por el bienestar de los ciudadanos, tanto física como mentalmente, por lo que promovió la creación de Ciudad Salud, la cual consiste en apoyar la modernización de la red hospitalaria del Distrito y conformar un nodo central (el antiguo San Juan de Dios) dentro de la red nacional, que tenga en cuenta los hospitales de la red pública de la capital. Al mismo tiempo, servirá́ para un innovador desarrollo urbanístico, económico, social y cultural que redefina el Centro Histórico e Internacional de Bogotá. Dentro de ese capítulo especial para Bogotá, se incluyó el diseño de un sistema público de servicios de oncología con centros de referencia dedicados exclusivamente a la atención e investigación del cáncer, con el fin de unificar conceptos y garantizar la educación continua para la atención del paciente afectado por este tipo de enfermedades. “Es decir, esta fue la hoja de ruta para insistir todo el tiempo en los proyectos que quedaron como compromisos dentro del PND, algunos se han ejecutado y otros están en ejecución”, afirma. Cabe resaltar que Olga Lucía Velásquez fue pionera en diseñar una estrategia Distrital de Salud Mental para la atención y priorización de necesidades fisiológicas, el fortalecimiento de autoestima, la percepción de seguridad y la atención con equidad. “Tenemos que cambiar el concepto de que si yo voy donde un psicólogo es porque estoy loco y debería darme pena. Deberíamos verlo como algo positivo, la salud mental es tanto o más importante que la física. Y acá en Colombia se dan situaciones en que pacientes que están al borde de una crisis les dan citas para después de dos meses. Estas son situaciones que requieren atención inmediata”, señala. La excongresista tiene la convicción de que la falta de atención a la salud mental es la causante de más violencia en los núcleos familiares, con resultado en la sociedad. Si se genera atención a estos conflictos, se estarán entregando mejores ciudadanos.

El primer mensaje que envía a las mujeres es que confíen en ellas mismas y no se dejen absorber por una sociedad machista. Que entiendan que el hombre no es el único proveedor en el hogar y que la mujer también puede serlo. Velásquez cree que la madre como tal, debe enseñar con equidad, transmitiendo el conocimiento que tanto hombres como mujeres no son iguales, pero sí tienen las mismas oportunidades de crecer personal y profesionalmente. También les recomienda apoyar a su género. “Sabemos que a una vecina el esposo la golpea, una vecina piensa que se lo busca y otra cree que el problema no es con ella, en lugar de denunciar y ser intolerantes con el maltrato hacia las mujeres, ser solidarias para buscar salidas a los problemas y tejer redes de afecto para crecer y avanzar juntas.”, agrega. No insinúa que los hombres sean mejores en estos casos, pero sí más solidarios. Y que como mujeres deben unirse para salir adelante, en equipo. “Debemos cambiar esas falsas creencias, definirnos entre nosotras como capaces, inteligentes, trabajadoras, porque eso es lo que realmente somos”.

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