Hay que afrontar le reto

Nancy Patricia Gutiérrez Castañeda Ministra del Interior

Las mujeres tenemos la obligación de contribuir en la misión de construir país, desde el lugar en el que nos desempeñamos, bien sea en el sector público o privado. La doble misión de trabajar y ser esposa y madre, no es nada sencillo. El reto es encontrar el equilibrio entre ser el soporte de la familia y desempeñarse con dedicación y compromiso con las actividades laborales o profesionales.

Las mujeres marcamos senderos. En las organizaciones comunitarias, en la iglesia, en escuelas y colegios, en organizaciones sociales, sindicales y en todo espacio de participación, el liderazgo femenino es notorio. Siempre estamos dispuestas a dar lo mejor para lograr resultados de beneficio común. Lamentablemente en los niveles decisorios en los que el pulso por el poder es más fuerte, los espacios se van cerrando; y esto ocurre tanto en en el Estado como en las empresas privadas.

 Bajo esta realidad son bienvenidas las iniciativas que promueven medidas que abren oportunidades a través de la educación y de la formación académica, pues tal como dice Michelle Obama, abogada y ex primera dama de Estados Unidos: “No tengas miedo. Empodérate con una buena educación y utiliza esa educación para construir algo que valga la pena”. Realmente es el mecanismo para nivelar los derechos entre hombres y mujeres. La diferencia de sexo no debe ser excusa para tratos diferenciales negativos o discriminaciones que lesionan una sociedad.

Una visión de equidad

Las comunidades raizales e indígenas, en el foco de los planes del Ministerio.

El ejemplo que ha dado nuestro presidente Iván Duque, al haber designado por primera vez en Colombia un gabinete paritario, en consonancia con la novedad de la vicepresidencia en manos de una mujer como Martha Lucía Ramírez, es una visión de equidad e inclusión que da ejemplo al país. Estoy segura que esa decisión de haber buscado ministras y altas funcionarias para el Estado, bajo la premisa adicional de que se cumpliera con formación, capacidad y experiencia, deja profunda huella en las y los jóvenes que entenderán que no hay barreras entre hombres y mujeres, cuando se trata de construir entre todos. A mí me tocó ser la primera mujer ministra del Interior. Cómo agradezco al Presidente esta oportunidad. Ha sido maravillosa. Liderar la relación política Gobierno-Congreso en un momento histórico para el país ha sido el más duro reto que he asumido. Pero vale la pena. Tantas mujeres que quieren participar en la política y en la vida pública, se animan, pues saben que es posible. Por eso doble esfuerzo: compromiso y disciplina permanente.

Las mujeres en el Plan Nacional de Desarrollo

Las etnias desempeñan un papel fundamental en el desarrollo social del país.

El Plan Nacional de Desarrollo, PND, tiene un capítulo especial para la población femenina ‘Pacto por la Equidad de las Mujeres’, en el cual se destinan 5,4 billones de pesos. Su finalidad es “el empoderamiento económico, político y social de las mujeres para eliminar las inequidades en su contra y favorecer la eliminación de la violencia y pobreza que las afecta”. Lo que se pretende es reducir la brecha de ingresos entre hombres y mujeres, y que las mujeres ocupen el 50% de los cargos directivos en el Estado. 

Aunque la representación política de la mujer se ha incrementado, todavía no es suficiente y en esto radica la importancia de la implementación del Plan. En las elecciones al Congreso de 2018, se inscribieron 308 mujeres al Senado, de las cuales sólo 25 lograron una curul, dos escaños más que en 2014 y ocho más que en 2010.En la Cámara de Representantes, de 637 aspirantes mujeres solo 31 fueron elegidas, al igual que en 2014. 

La brecha laboral se mantiene

Nancy Patricia Gutiérrez tiene la experiencia suficiente para sacar adelante iniciativas que contribuyan al desarrollo del país y al empoderamiento de la mujer colombiana.

A pesar de que la Organización Internacional del Trabajo, OIT, señala que las empresas que cuentan con mujeres ejecutivas son mucho más productivas, la brecha laboral entre hombres y mujeres se mantiene. De acuerdo con la revista Dinero, la brecha salarial entre los dos géneros es del 30%. Esto significa que, si a un hombre le pagan $10.000.000 por cumplir determinadas funciones, una mujer, que ejerce las mismas labores, solo gana $7.000.000. 

En Colombia, hay muchos ejemplos de mujeres que sobresalen en diversos campos como el deporte, la música, las finanzas y el emprendimiento. Mujeres indígenas, comunales, afrodescendientes, palenqueras, raizales, líderes sociales, defensoras de Derechos Humanos. Todas tienen algo que decir y aportar en esta sociedad que cada día requiere resolver y proyectar al país con ojos de mujer. 

A pesar de que la Organización Internacional del Trabajo, OIT, señala que las empresas que cuentan con mujeres ejecutivas son mucho más productivas, la brecha laboral entre hombres y mujeres se mantiene.

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