La Agencia Nacional de Hidrocarburos despierta al sector petrolero

Con tan solo siete meses al frente de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), Luis Miguel Morelli ha logrado cumplir el objetivo de reactivar y mejorar de manera significativa las perspectivas del sector petrolero colombiano. Ante el panorama positivo que se plantea, el país ha ampliado la oferta de áreas de exploración continental y costa-afuera (en el mar) para que las compañías puedan acceder a las mismas y así aumentar la inversión en el país.

El pasado 20 de septiembre, Luis Miguel Morelli asumió como presidente de una de las entidades más importantes de Colombia: la Agencia Nacional de Hidrocarburos, institución encargada de identificar el potencial hidrocarburífero del país, y asignar las áreas para exploración y/o explotación de los mismos. Desde ese momento, se dedicó a alcanzar el objetivo trazado por el Presidente Iván Duque en 2018: reactivar la industria petrolera del país, después de que se disminuyeran las actividades de exploración y producción como consecuencia del desplome en los precios del crudo a nivel mundial. “En los últimos cuatro años y medio no se había firmado ningún contrato de exploración y producción. La actividad había caído seguramente por la disminución de los precios del petróleo y Colombia no reaccionó a mostrar incentivos para incrementar o mantener una inversión importante”, señala Morelli.

Un plan de choque necesario

La industria petrolera colombiana se ralentizó en los últimos años, por lo que son importantes los esfuerzos para reactivar el sector.

La estrategia que impulsa la ANH, denominada “Nuevo Horizonte”, busca fortalecer la industria al destrabar contratos que ya habían sido firmados; ofrecer más áreas para exploración y eventual producción; modificar los reglamentos para permitir que empresas medianas y pequeñas puedan participar y promover la gestión del conocimiento en el sector.  

Según Morelli, este plan de choque inmediato ha sido reconocido por la industria, los medios de comunicación y por los analistas como una verdadera reactivación de la industria. “Es una apuesta para duplicar las reservas con este esfuerzo. No se estaban perforando pozos, no había sísmica y se había caído la producción. El año pasado logramos reactivar unas áreas que estaban bloqueadas, y la producción subió como ustedes vieron en el último trimestre. Estamos al filo de los 900 mil barriles diarios, produciendo más que Venezuela”. 

En materia de gestión del conocimiento, la ANH considera dar inicio a la línea de exploración sísmica multicliente, que en términos generales es traer empresas que hagan estudios de reconocimiento del suelo en altamar y que esta información pueda ser comercializada. Esto con el fin de conocer la potencialidad de la costa Caribe, principalmente.

¿Qué hay y qué se puede buscar?

El Proceso Permanente de Asignación de Áreas (PPAA) ha contribuido de forma significativa a la revitalización del sector petrolero.

Para la exploración y explotación de hidrocarburos en el país, es necesario contar con un mapa de tierras que identifique claramente las áreas donde se desenvolverán estas actividades. Sin embargo, esta representación gráfica no se había actualizado en dos años, por lo que fue una de las primeras tareas a realizar. Así, quedaron delimitados en su totalidad aquellos lugares que estaban disponibles para la contratación. 

Adicionalmente, se lanzó un Proceso Permanente de Asignación de Áreas (PPAA), donde se ofrecieron a los inversionistas inicialmente 20 áreas, 18 en zona continental y dos costa afuera, y que además habilita la posibilidad de que las compañías propongan zonas para explorar que no estén predefinidas por la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH). “Esperamos celebrar más o menos unos 20 contratos antes de que finalice el año en áreas libres y en los 20 bloques que estamos ofreciendo. Esto hace parte del plan que tenemos de reactivación de la industria, mediante la celebración de nuevos contratos de exploración y producción”. 

En este sentido, si se firmaran los contratos que tiene previstos la entidad, Colombia obtendría una inversión cercana a los 3 mil millones de dólares: 1.500 millones que vendrían de nueve contratos en plataformas marítimas y los otros 1.500 con los compromisos exploratorios relacionados con el Proceso Permanente de Asignación de Áreas. “Si tenemos éxito exploratorio, podríamos incorporar 2 mil millones de reservas nuevas al país. Hoy en día tenemos 1.782 millones de barriles, que alcanzan para cinco años y medio. El ritmo de consumo de estas en el país es de 320 millones al año, por lo que se podrían duplicar”, vaticina el funcionario.

Si se cambian las condiciones para acceder a campos pequeños y medianos de petróleo, más empresas podrán participar en este sector

Costa-afuera, el potencial del país

Colombia tiene un gran potencial en la exploración de hidrocarburos.

A pesar de que, en las últimas décadas, el país encontró petróleo en el mar, la exploración seguía siendo muy limitada en esta fuente de hidrocarburos.

 

 Al reconocer esto, la ANH se ha dedicado a dar a conocer el potencial de Colombia en este aspecto y así aumentar las actividades de extracción de crudo y gas en la costa-afuera.

“Colombia era muy incipiente en esa materia. Apenas tenía lo de Chuchupa y Ballenas hace muchos años, cuando vino Chevron. Pero es un campo muy agotado”, manifiesta el presidente de la entidad. 

Sin embargo, la ANH aspira que con la entrada en operación de Petrobras en los pozos del bloque Tayrona (costa-afuera), que daría pie a una inversión de 140 millones de dólares, se atraiga la atención de nuevos jugadores a la posibilidad de explorar en altamar. “Esperamos empezar en junio del año entrante, perforando el primero de ellos. Se abre una nueva línea de esperanza en cuanto producción y exploración”. 

 

Empresas grandes y pequeñas deben participar

De acuerdo con la ANH, las reservas de petróleo de Colombia solo alcanzarían para los próximos cinco años.

Por otra parte, Morelli tiene claro que hay que cambiar las reglas de juego respecto a las condiciones que se exigen a las compañías para poder adquirir con el Estado los derechos de exploración y producción. En un sentido estricto, este reglamento limita la participación a empresas de gran capital y capacidad, para quienes no es rentable la producción de campos pequeños o medianos, que en cambio sí podrían ser intervenidos por organizaciones de menor tamaño. 

“Queremos modificar el reglamento, porque es una camisa de fuerza en contratos, y segundo para crear la “Liga B”, que es bajar la vara para que empresas pequeñas puedan reactivar campos menores que han producido entre 100 y 300 barriles diarios, pero que no son rentables para empresas grandes. Tienen que ser empresas pequeñas, muy ágiles, pero que tengan una inversión importante”, asegura Morelli. Así, si estas efectuaran inversiones entre 6 y 12 millones de dólares, estos campos menores podrían pasar a producir entre 800 y 1.000 barriles.

Garantizando la competitividad

Con este objetivo en mente, la ANH contrató estudios para evaluar la posición competitiva de Colombia y compararla con Ecuador, Bolivia, Panamá, Argentina y México. Si se logra flexibilizar ese reglamento, entonces va a haber un marco general muy definido para saber hacia dónde va el país y cómo se debe promocionar en la región. Y es que el interés de Morelli es atraer a compañías provenientes de Europa, Asia y Medio Oriente, pero “no se puede si las condiciones no son las óptimas. Eso, sumado a que tenemos que volcarnos a hacer una articulación con el Ministerio del Interior para agilizar las consultas previas con indígenas y afrodescendientes, con el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, y con la ANLA para los permisos ambientales”. 

Igualmente, la ANH se ha preocupado por acompañar a las petroleras y garantizar su seguridad, por lo que se realizan reuniones periódicas con Ministerio de Defensa, así como seguimientos con gobernadores, alcaldes y directores de corporaciones autónomas regionales. Del mismo modo, se socializan los proyectos con las comunidades para dar respuesta a inquietudes y así minimizar posibles conflictos.

El dilema del fracking no debe existir

De acuerdo con la ANH, las reservas de petróleo de Colombia solo alcanzarían para los próximos cinco años.

Ante la posibilidad de implementar la fracturación hidráulica, es natural que la opinión pública ponga sobre la mesa las ventajas y desventajas de este tipo de explotación no convencional de hidrocarburos. En este sentido, al ser un tema tan discutido, Morelli afirma con vehemencia que el país cuenta con una legislación lo suficientemente robusta para asegurarse de que se haga la búsqueda de yacimientos no convencionales con la mayor precaución posible. 

El presidente de la Agencia sostiene que esta ha trabajado durante diez años con los ministerios de Minas y Energía y de Ambiente y Desarrollo Sostenible, los gremios y la ANLA para garantizar el desarrollo de estos proyectos exploratorios de forma que se dé protección al entorno natural y también a las comunidades vecinas respecto a sus aspectos culturales y sociales. 

Por ello, considera que no debería existir el dilema de agua o petróleo, pues la actividad del sector “protege los cuerpos de agua y el medioambiente en general, lo que hace que tenga un potencial de desarrollo muy importante en esa materia”. En cambio, resalta que los primeros estudios indican la existencia de más de 8 mil millones de barriles de reserva, lo que se traduciría en quintuplicar las reservas que actualmente tiene Colombia. “Son unos recursos muy importantes para el país. Si tenemos éxito en la exploración inicial, podemos empezar a construir la legislación para la producción con el más alto estándar de cumplimiento ambiental y social”, puntualiza.  

El dilema del fracking no debe existir

Por último, Morelli busca que las acciones ejecutadas por la entidad se hagan con total transparencia, por lo que con la industria se concertaron los términos de referencia del proceso. “Lo trabajamos con ellos, hicieron sus observaciones y muchas las incorporamos. Eso hace que tenga todos los elementos de participación idóneos, como la publicidad, el conocimiento y que no es un pliego hecho a medida, sino tipo… Hay unas condiciones para habilitar las empresas, no puede llegar cualquiera ni ofertar por todos los bloques”. 

Con estas condiciones se respeta la competencia, porque según el funcionario, hay oferta pública y todos pueden ver el área para exploración propuesta por alguna compañía. “En las áreas definidas se entrega una lista de cuál fue el mejor oferente, que tiene prelación. Porque al mes viene una audiencia de contraoferta, y si ofrece algo más, tiene la posibilidad de mejorar la oferta y quedarse con el bloque”.

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