La paz visita a Caloto


Actualidad Gestión

Al igual que otras zonas del departamento del Cauca, el municipio de Caloto no ha sido ajeno a las secuelas del conflicto armado interno. Es por ello que su alcaldesa María Liliana Ararat ha buscado de todas las formas posibles superar las dificultades sociales y económicas que ha enfrentado la comunidad, con una mayor inversión en educación, salud, vivienda y malla vial. La mandataria le apuesta también al turismo para generar empleo y explotar la riqueza natural y ancestral que caracteriza a la región.

Tras la firma del acuerdo de paz y el cese del conflicto armado con las FARC, la alcaldesa se ha ocupado de mostrar la bella y acogedora ciudad que, por culpa de la violencia, no se conocía. Y es que desde que asumió las riendas del municipio, María Liliana Ararat decidió a través del Plan de Desarrollo Unidos por el Caloto que Soñamos, cerrar brechas sociales para mejorar las condiciones de vida de la población y cambiar la percepción que se tenía de la región.

“Esta administración se ha inclinado por disminuir el impacto de situaciones negativas, generadas por las brechas que existen a nivel local, departamental y nacional. De este modo, no se han escatimado esfuerzos para apoyar la educación, apuntando a incrementar su calidad y generando posibilidades de acceso”, afirma la mandataria, quien ha priorizado, además, el deporte, la salud y el saneamiento básico en su agenda de gobierno.

Por esto, le metió el acelerador a proyectos como la terminación del Colegio Sagrada Familia, una institución emblemática del municipio, así como al fortalecimiento de escuelas de formación artística y deportiva. La idea es que a través del programa “Caloto con futuro”, los jóvenes puedan acceder al aprovechamiento del tiempo libre, y de esta manera alejarlos de la drogadicción y la delincuencia.

Con el mismo propósito se construyeron  tres salones multipropósitos que benefician al resguardo indígena de Huellas y Encerramiento de la Institución Educativa Toez, gracias a un convenio suscrito con Fonade.

“Nos concentraremos también en la construcción de escenarios deportivos en diversas veredas de la región para fortalecer la práctica del deporte y seguir brindándole a la nación deportistas de alto rendimiento”, sostiene la alcaldesa, quien es consciente de que por medio de la actividad física los jóvenes tienen la posibilidad de concentrar sus energías, sin ser susceptibles a otras situaciones poco beneficiosas para sus vidas.

Más inversión para los caloteños

Pero la alcaldesa María Liliana Ararat ha querido también que los caloteños acojan su identidad cultural. Para cumplir con los objetivos trazados en esa materia, la administración realizó una intervención a la Plaza de la Libertad, en el parque principal, cuya remodelación buscaba resaltar y armonizar una estética acorde para el recibimiento del gran número de personas que ahora visitan el municipio.

Aunque la mandataria ha logrado avances significativos, pese a las limitaciones presupuestales, en Caloto es necesario una mayor inversión de recursos por parte del Gobierno Nacional para pagar la deuda histórica social que se tiene con su población, tras décadas de conflicto que le han representado un atraso en su desarrollo. No obstante, la administración ha suscrito dos convenios con el Departamento de la Prosperidad Social, para el mejoramiento de vivienda y pavimentación de vías en el corregimiento de Quintero; y la construcción del Centro de Integración Ciudadana en convenio con el Ministerio del Interior.

Por otra parte, gracias a la Cooperación Suiza y el Ministerio de Vivienda Ciudad y Territorio se logró el convenio para el mejoramiento del acueducto interveredal Asoalma, el cual cubrirá el suministro de agua potable a las veredas de Marañón, El Alba, Caicedo, San Nicolás, y Santa Rosa.

Turismo, trampolín para el progreso

La alcaldesa reconoce que la firma del Acuerdo de Paz ha sido beneficiosa para el municipio, pues las visitas tanto de turistas como de instituciones públicas y privadas han aumentado significativamente. “Desde la celebración del primer Carnaval del Río Grande en el año 2016, con su desfile de comparsas, cada vez son más los participantes que se aproximan a disfrutar de las diferentes actividades que realizamos”, expresa la mandataria, quien destaca que en cada conmemoración de la fundación de Caloto más de 6 mil personas acuden a una de las mejores ferias del norte del departamento del Cauca.

Adicional a este carnaval, en el municipio caucano también se da el Encuentro Regional de Danzas Folclóricas Danzando por Caloto. Y también, la población afro y los indígenas tienen su propia muestra cultural, como lo son los “mamarones” o adoraciones al niño Dios y el ritual del Saakhelu. Sus autoridades civiles admiten que, tras la desmovilización de las FARC, hoy se goza de una relativa tranquilidad, “ya que no se han vuelto a presentar las tomas guerrilleras al pueblo, como en otros tiempos, situaciones que perturbaban de manera constante a la comunidad”.

El parque principal de Caloto fue remunerado por fortalecer la identidad cultural de sus habitantes.
La alcaldesa de Caloto y la comunidad, en atenciones descentralizadas.
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