La tramititis


Columnistas Opinión

Por: Juan Fernando Reyes Kuri

Representante a la Cámara por el Valle del Cauca del partido Liberal

El año pasado prendí las alarmas sobre la Tramititis, una enfermedad silenciosa del Estado colombiano que tiene tres efectos perversos: viola nuestros derechos, fomenta la corrupción y le resta competitividad al país.

Según el Departamento Administrativo de la Función Pública (DAFP), en Colombia hay cerca de 54 mil trámites ¡Una cifra aterradora! Y, peor aún, cuando nos enteramos, que, tan solo el 4% de esos trámites pueden hacerse totalmente en línea, inaceptable en esta impresionante revolución tecnológica que está cambiando el mundo.

Los colombianos nos encontramos todos los días con trámites, cada vez que nos piden una fotocopia al 150%, cuando queremos sacar una cita médica o cuando tenemos que ir a más de una ventanilla para lograr una certificación de cualquier tipo, solo para mencionar unos poquísimos casos. Según el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Colombia es el tercer país de América Latina donde es más demorado hacer un trámite. No es casualidad entonces que, cada 51 segundos se reciba una tutela de algún ciudadano, que de alguna manera siente que le están vulnerando sus derechos. Tampoco es casualidad que el 27% de esas tutelas sean reclamando el derecho a la salud.

Por esta y otras razones, hice en la Plenaria de la Cámara de Representantes el primer debate de control político en la historia reciente de Colombia y, además, radiqué un proyecto de ley con el que busco combatir decididamente la Tramititis. En dicha iniciativa propongo eliminar los trámites innecesarios, obligar a tener trámites en línea, implementar la carpeta ciudadana digital y establecer límite a los tiempos de respuesta, entre otros.

Según el Departamento Administrativo de la Función Pública (DAFP), en Colombia hay cerca de 54 mil trámites ¡Una cifra aterradora!

Tenemos la oportunidad de cambia de una buena vez las largas filas, las esperas eternas, las pérdidas de tiempo y dinero, por agilidad y eficiencia a la hora de realizar cualquier trámite.

Los colombianos no podemos seguir resignados a nadar en un mar de trámites. Es hora de que Colombia sea un país Sin Tramititis, para que se garanticen nuestros derechos, se disminuya la corrupción y se fomente la competitividad.

¡Lograr un Estado ágil, simple, eficiente y tecnológico, que les facilite la vida a los ciudadanos es posible!

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