Las causas sociales en la casa de la democracia

Actualidad Cámara de Representantes Gestión Senado

Las plenarias que siguieron a la instalación del Congreso, el 20 de julio, mostraron el peso que tienen los partidos y las coaliciones, los intereses de las bancadas, la agenda legislativa que se llevará a cabo hasta 2022 y el tono de los futuros debates.

En la noche del 20 de julio de 2018, cuando avanzaba la primera plenaria del Senado de la República, posterior a la instalación del nuevo Congreso que legislará hasta 2022, se presentó la votación para presidente del Congreso, que en este caso ganó el senador del Centro Democrático (CD), Ernesto Macías Tovar, quien obtuvo 81 votos de la coalición gubernamental que dominará esta Corporación en los próximos cuatro años, contra 23 de Antanas Mockus, postulado por movimientos y partidos de la oposición.

El expresidente Álvaro Uribe vélez junto a los integrantes de la bancada del Centro Democrático.

Este quizás haya sido el acontecimiento indicativo de lo que pueden esperar los colombianos de las decisiones en un Legislativo que tiene en sus manos temáticas trascendentales y que desde ese mismo 20 de julio ya dejó ver en qué condiciones llevará a cabo una tarea que le exige actuar responsablemente ante una ciudadanía expectante y atenta.

Los exintegrantes de las FARC, Carlos antonio Lozada, Victoria Sandino, Pablo Catatumbo y Marcos Calarcá durante la instalación del Congreso.

La instalación del Congreso 2018-2022 significó la primera cita de unos 280 congresistas que en Cámara y Senado le darán norte y rumbo a decenas de proyectos con los que se pretende garantizar derechos y promover el desarrollo.

En el mismo acto del Capitolio Nacional, el saliente Presidente de la República, Juan Manuel Santos, pronunció su último discurso ante el Legislativo, una alocución llena de optimismo y de balances sobre su gestión.

Sin convencer a los grupos de oposición presentes, que reaccionaron a mucho de lo expresado por Santos, el entonces gobernante dijo que durante su período presidencial hubo más plata para la educación que para la guerra y destacó los progresos en inversión, turismo, desarrollo del campo y empleo.

En un asunto clave, la paz, pidió mantener los acuerdos y cumplir los compromisos adquiridos. Advirtió que la comunidad internacional está pendiente de lo que ocurre y señaló que sin ese cumplimiento se puede hacer trizas la gobernabilidad. “Cuidar la paz que está naciendo es el bien más preciado que puede tener cualquier Nación”.

Santos también mencionó las negociaciones con el ELN, grupo armado con el que se tiene planeado un pacto de cese al fuego. En su discurso, aseguró, además, que deja unas fuerzas armadas modernas, fortalecidas y motivadas, pero que lo mejor hacia el futuro es vivir en un país sin conflicto.

Colombia, agregó, queda en una situación favorable en generación de empleo, con una notoria disminución de la pobreza y con bases sólidas en la lucha anticorrupción, pues se tramitaron leyes sobre transparencia, sobornos, participación ciudadana, pliegos tipo y un estatuto específico.

El senador opositor, Gustavo Petro, en compañía de los congresistas Ángela María Robledo, Germán Navas y Gustavo Bolívar.
De izquierda a derecha: Ernesto Macías, presidente del Senado; Eduardo Pulgar, segundo vicepresidente y Angélica Lozano, segunda vicepresidenta.

El discurso presidencial fue el preámbulo de las primeras plenarias de Cámara y Senado, en las que se hizo un balance de actividades y se pudo observar algo del futuro de los debates y las votaciones que marcarán la legislatura que comienza.

El senador Efraín Cepeda Sarabia entregó su cargo como presidente del Legislativo y dijo que el período que concluía había corroborado que este es el Congreso de las causas sociales, así como la verdadera casa de la democracia. Resaltó el buen gobierno que se practica al interior de la Cámara y del Senado y su labor en beneficio de los colombianos, pues se tramitaron proyectos sobre los mínimos que un Estado debe ofrecer en salud, educación, servicios públicos, garantías políticas y la paz, que estuvo siempre como prioridad, en particular por su efecto en las regiones.

En estas sesiones plenarias comenzó a operar el llamado Estatuto de la Oposición, una norma que obliga a los movimientos y partidos a declarar ante el Consejo Nacional Electoral (CNE) su condición de opositores, gobiernistas o independientes, y que también permite el uso de medios de comunicación para replicar intervenciones presidenciales públicas. El Estatuto se aplicará igual en corporaciones regionales e incluye la asignación de las segundas vicepresidencias a miembros de la oposición.

En las plenarias y primeros debates no solo se vieron las tendencias para los resultados de futuras votaciones, sino los personajes que dirigirán la agenda y los trabajos legislativos de los próximos cuatro años.

En el Senado, además de la presidencia de Ernesto Macías, quedaron en las vicepresidencias Eduardo Pulgar Daza de la U. y Angélica Lozano Correa del Partido Verde, esta última en cumplimiento del flamante Estatuto de la Oposición. Igualmente, se nombró como secretario general a Gregorio Eljach Pacheco y Saúl Cruz logró la subsecretaría.

En la Cámara de Representantes ganó la presidencia el liberal Alejandro Carlos Chacón, a quien acompañarán en las vicepresidencias Atilano Giraldo Arboleda de Cambio Radical y, del Partido Verde, Inti Raúl Asprilla Reyes.

La Secretaría General estará a cargo de Jorge Humberto Mantilla y la subsecretaría en poder de Norbey Marulanda. En la Dirección Administrativa fue elegida María Carolina Carrillo.

Macías agradeció a los partidos y grupos de la coalición de gobierno y al expresidente Álvaro Uribe Vélez el apoyo que le permitió ascender a la alta posición y anunció que trabajará por un Congreso transparente y austero que dará garantías a todos los sectores y que recuperará su imagen para ser orgullo de Colombia.

Por su parte, Angélica Lozano expresó su satisfacción por “estrenar el Estatuto de Oposición” y manifestó que el país ha ganado con la nutrida y variada presencia de bancadas en este nuevo Congreso. Prometió una actividad opositora constructiva y autónoma.

Desde la Cámara, Alejandro Carlos Chacón dijo que viene una legislatura de la probidad, que dará prelación a la reforma fiscal, la lucha contra la pobreza, el estímulo al emprendimiento, el empleo digno, la sostenibilidad y la independencia de los poderes.

Las plenarias del 20 de julio sirvieron para poner las cartas sobre la mesa en cuanto a los grandes temas sobre los que se legislará en los próximos meses. Coaliciones y partidos mostraron listas de propuestas que van a concentrar la atención de los congresistas.

La paz, por supuesto, será un punto clave, y se esperan revisiones o ajustes a los propios acuerdos de La Habana (Cuba), según lo que se prevé desde las bancadas oficialistas que han puesto en su agenda un ambicioso paquete de reformas. Salud, educación, impuestos, pensiones, corrupción, sistema político y regiones se asoman en los planteamientos preliminares de la coalición liderada por el Centro Democrático.

En tanto, los grupos opositores han radicado iniciativas relacionadas con la reforma a la ley 160 (agro), jurisdicción agraria, catastro multipropósito, adecuación de tierras, adjudicación de baldíos y zonas de reserva forestal, ley de garantías, reformas política, electoral, tributaria y pensional, energías limpias, salud y educación superior gratis y reforma a la ley 152.

En particular, el Partido Conservador despegó la Legislatura con una larga y variopinta lista de proyectos que espera tramitar con éxito: régimen de fronteras, seguro agropecuario, políticas de relevo generacional en el campo para que los jóvenes no abandonen las veredas, instituto para personas mayores, red pública mayorista de telecomunicaciones, Acto Legislativo sobre inclusión digital considerada como derecho fundamental, formalización de la tierra, reglamento de la ingeniería agropecuaria, derechos de personas habitantes de calle, judicatura de abogados en las regiones, derecho a la familia, penalización de la dosis mínima, protección a personas en condición de discapacidad, homenaje a Juan Mario Laserna, disposición final de materiales usados, mesas ambientales en regiones, protección animal, empresarización de clubes deportivos y 450 años de fundación del municipio de Ocaña.

Comenzó así la histórica jornada que asumirá un Congreso renovado en menos de la tercera parte y que hasta 2022 tendrá esa colosal responsabilidad de transformar un país acosado por innumerables incertidumbres y retos.

La oposición ha dicho que el nuevo gobierno abre un período de lucha entre plutocracia y democracia y los grupos gobiernistas han respondido que los resultados electorales han permitido salvar a Colombia de un régimen de izquierda socialista, inconveniente y sin sentido. Dos posturas generales que se verán reflejadas en el futuro ambiente de los debates.

Mediante el uso de las tecnologías, el Congreso estará más abierto al seguimiento de la ciudadanía. Quizás en esa comunicación con quienes eligieron a los legisladores que han empezado su función, se dialogue con toda la ciudadanía para hacer de Colombia el país equitativo, justo y desarrollado que todos anhelan.

Comparte este contenido en tus redes sociales