Los efectos de la Política Exterior de Trump en el Medio Oriente: Una mirada más allá de la Embajada en Jerusalén


Columnistas Internacionales Opinión

Por: Evelyn González Guevara
Estudiante de doctorado en Relaciones Internacionales del Medio Oriente de la Universidad de Mármara, Turquía

El mandato del presidente de los Estados Unidos es polémico en términos del desarrollo de su política exterior. En pocas palabras, como muchos afirman, el gobierno de los Republicanos, encabezado por Donald Trump, se reduce en revertir las implementaciones del anterior gobierno liderado por Barak Obama. Elegido en 2016, prometió la construcción del muro en la frontera con México, el abandono del Acuerdo Nuclear con Irán, el reconocimiento de Jerusalén como capital de Israel y, en consecuencia, el traslado de la Embajada de los Estados Unidos de Tel Aviv a Jerusalén.

Estas promesas, especialmente las relacionadas con la Política Exterior hacia el Medio Oriente han venido ejecutándose y poco a poco cumpliéndose desde el inicio de su mandato. Reflejo de ello, es la primera visita oficial a otro país que por primera vez en la historia no se llevó a cabo ni en México ni en Canadá, este viaje se desarrolló en Arabia Saudita y posteriormente en Israel, los aliados estratégicos y más importantes de los Estados Unidos en el Medio Oriente.

Después de más de un año de dicha visita, los efectos de la implementación de esta política exterior empiezan a vislumbrarse sobre el Medio Oriente, como se explica a continuación:

¿Por qué?

Arabia Saudita e Israel se convirtieron en los aliados estratégicos de los Estados Unidos a partir de la década de los años 30. Durante la Guerra Fría, la relación con los saudíes trasciende lo político y, al igual que Israel, la relación con los Estados Unidos pretendía frenar el avance del comunismo y la influencia soviética. No obstante, durante la Guerra de Yom Kipur, la conocida crisis de 1973 fue el resultado del embargo petrolero que los saudíes hicieron a Estados Unidos y los países europeos por apoyar a Israel contra los países árabes. Al final de la Guerra Fría, en la Guerra de Afganistán, saudíes y estadounidenses apoyaron económica y militarmente a los talibanes liderados por Osama Bin Laden. Durante los noventa, la Primera Guerra del Golfo dio continuidad a la relación entre Estados Unidos y Arabia Saudita, esta vez contra Iraq y la ocupación de Kuwait.

Después del 9/11, ciudadanos árabes se vieron involucrados como responsables de los atentados, generando el punto más bajo de las relaciones. Según el Consejo de Relaciones Exteriores (Council of Foreign Relations), durante la administración Obama, las relaciones no fueron tan estrechas debido al Acuerdo Nuclear con Irán que comenzó a negociarse secretamente en Omán en el año 2013. Dado lo anterior, expertos afirman que la visita de Trump a Riyadh significó el restablecimiento del status quo en el Medio Oriente y su clara posición contra el régimen iraní, demostrado en su discurso ante el Encuentro Estadounidense y de Países Musulmanes Sunitas en la capital saudí, en mayo del año 2017.

¿Qué tienen que ver los saudíes con Jerusalén?

Jerusalén es la tercera ciudad sagrada del islam después de Meca y Medina. Para los musulmanes sunitas y chiitas, al Quds (denominación árabe de Jerusalén) es la ciudad donde los musulmanes creen que Mahoma ascendió al cielo y le fue dado el segundo pilar del islam, orar cinco veces al día en dirección a la Meca. Para el reino Saudí, aliado con los líderes religiosos del Wahabismo, el acceso a Jerusalén trasciende los objetivos políticos.


“…los efectos de la implementación de esta política exterior empiezan a vislumbrarse sobre el Medio Oriente.”


¿Cuál es la relación con Irán?

Irán es el principal rival de Arabia Saudita y el mayor enemigo de Israel en la región. Es el líder de la comunidad Chií y después de la revolución islámica de 1979 se implantó un gobierno teocrático basado en los principios de la Sharia (ley islámica), su economía se basa en la exportación de gas y petróleo. A través de los años ha venido desarrollando una serie de reformas liberales y una política exterior  más amplia que le permitió llegar al Acuerdo Nuclear con los Estados Unidos en el 2015. Como a Arabia Saudita, se le señala de la financiación de grupos terroristas como Al-Qaeda o ISIS, y Hamas o Hezbollah respectivamente. El actual conflicto en Siria y la Guerra en Yemen  también caracterizan la disputa entre saudíes e iraníes, donde los primeros pretenden el derrocamiento del régimen de Bashar al Assad y el restablecimiento en el poder de los sunitas, derrocados por Houthis en 2011 en Sana’a, capital yemení.

¿Son aliados Arabia Saudita e Israel?

Aunque no hay una relación diplomática oficial, de acuerdo al magazín  Middle East Forum, en el año 2005, Arabia Saudita levantó algunas sanciones económicas y de servicios a Israel, así mismo, saudíes e israelíes comparten la rivalidad con Irán, en marzo de este año el primer vuelo con destino a Israel sobrevoló el espacio aéreo saudí. Proveniente de la India, este vuelo hizo historia en las relaciones y el reconocimiento saudí a Israel.

Para terminar, es importante aclarar que son muchos los detalles que se quedan por fuera de este artículo. En efecto, cada una de las preguntas da lugar a un artículo por separado; sin embargo, introducirnos en las generales de la política exterior de Donald Trump en el Medio Oriente permite entender el comportamiento de sus aliados en la región, las razones de la alianza y el contexto histórico que las desencadenan.

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