El rural, un interrogante que vamos a resolver

Columnistas Opinión

Por: Juan Luis Castro Córdoba

Senador Alianza Verde

Lo que he descubierto, después de un profundo análisis, varias conversaciones y con la intencionalidad de radicar un Proyecto de Ley para dignificar esta labor, es que tanto la plaza, el salario y los horarios terminan siendo una gran carga.

Actualmente no hay una normatividad fuerte, ni canales institucionales, para que los rurales denuncien todo a lo que se exponen, como el acoso laboral, los malos salarios, las jornadas de trabajo inhumanas y sobre todo la designación de plazas, este último aspecto es quizás el principal obstáculo para la obtención de la tarjeta profesional, debido a que muchos de los lugares asignados están en zonas retiradas, dónde no hay presencia del Estado y aún persiste el conflicto armado y la violencia, eso sumado a que los seleccionados no cuentan con los recursos suficientes para aguantar un mal pago, estar lejos de casa y someterse a fuertes jornadas de trabajo.

El año de rural o año de servicio social obligatorio en varias de las carreras profesionales del sector de la salud resulta ser un período muy complicado para las personas que son seleccionadas.

En mi tarea profesional y legislativa, tengo la fuerte convicción de que es necesario dignificar la labor del servicio social obligatorio para todo el personal de las disciplinas médicas que es seleccionado en cualquiera de las plazas del país, con el fin de solucionar los escenarios de precarización laboral, abusos y violencia en contra de quienes cumplen sus obligaciones en el ejercicio de sus funciones para la obtención de la tarjeta profesional y así ingresar a la vida laboral dentro del sector de la salud. En definitiva, el rural es un interrogante que debemos resolver.

En mi tarea profesional y legislativa, tengo la fuerte convicción de que es necesario dignificar la labor del servicio social obligatorio para todo el personal de las disciplinas médicas que es seleccionado en cualquiera de las plazas del país, con el fin de solucionar los escenarios de precarización laboral, abusos y violencia en contra de quienes cumplen sus obligaciones en el ejercicio de sus funciones para la obtención de la tarjeta profesional y así ingresar a la vida laboral dentro del sector de la salud. En definitiva, el rural es un interrogante que debemos resolver.

Por ello radiqué el 13 de marzo el Proyecto de Ley de Rurales con el que buscaré “dignificar la práctica rural (Servicio Social Obligatorio) en Colombia para el personal de bacteriología, enfermería, medicina y odontología”. Con esta iniciativa se consolidará la igualdad, dignidad, ética, progresividad y efectividad como principios rectores a partir de los cuales se desarrolla la práctica rural (SSO) en Colombia. También se establecerán mecanismos que protejan de forma efectiva los derechos laborales y las garantías fundamentales de vida digna del personal de disciplinas médicas que está en la obligación de ejercer la práctica rural (SSO). Y se fortalecerá la institucionalidad relacionada con la regulación del ejercicio de la práctica rural (SSO). De este fortalecimiento, se lograrán construir escenarios de dignificación, protección y vigilancia de los derechos de los profesionales de la salud, así como la creación y el fortalecimiento de las instancias mediante las cuales se monitorea, se vigila y se sancionan los abusos en el marco de la prestación de la práctica rural (SSO) en todo el país.

Por otra parte este Proyecto de Ley también está diseñado para proveer la institucionalidad, pues hoy en día si alguien se enferma o alguien es amenazado, el Ministerio de Salud prácticamente le pide al rural volver empezar de ceros, razón por la cual propondré crear la Secretaría Técnica de Servicio Social Obligatorio que estaría encargada de evaluar cada uno de los casos.

En resumidas cuentas, pongo sobre la mesa los tres aspectos más importantes que pretendo al radicar este Proyecto de Ley, el primero es la creación de la Secretaría Técnica de Servicio Social Obligatorio de orden nacional para la formalización laboral, regulación y evaluación de los diferentes casos y situaciones en las que el rural se enfrenta. Segundo, la formalización laboral, que establece salarios, prestaciones y licencias. Tercero, la mejora de las condiciones cotidianas, relacionadas con aspectos laborales, pues son muchas las veces que los rurales tienen que triplicar el tiempo de trabajo, para lo cual se propone en esta ley una gama de horarios, en los que si se trabaja más del límite de horas se paguen las horas extras con una remuneración específica.

Este tipo de situaciones me motivan para seguir trabajando en mejorar la calidad de la prestación del servicio de salud a través de mis funciones legislativas.

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