Sipí recupera la esperanza

Alcalde de Sipí (Chocó), Luis Ángel Largacha.

En el sur del Chocó, está ubicado Sipí, un municipio que en palabras de su propio alcalde, Luis Ángel Largacha, permanece aislado tanto de la capital colombiana -considerado el centro administrativo del país-, como de su propio departamento. Sin embargo, a pesar del olvido estatal al que ha sido sometida esa región del Pacífico, por muchos años, hoy tiene esperanzas de progreso.

La ribera del río Sipí alberga más de 4 mil personas que han sufrido las dificultades que conlleva la alteración del orden público, la falta de una infraestructura adecuada en el municipio y las falencias en la prestación de los servicios de agua y luz. No obstante, el mandatario asegura que se ha trabajado con el gobierno departamental para sacar adelante proyectos que garanticen cobertura en materia de electricidad, así como unas vías en mejores condiciones de movilidad para volver más competitiva a esta región.

“Estamos avanzando. Podemos hoy pensar que de aquí a un año contamos con carretera, energía permanente y eso nos deja más tranquilos”, afirma el alcalde Largacha, quien destaca el trabajo realizado con la población en los consejos comunitarios para dar impulso a iniciativas de emprendimiento y actividades productivas, especialmente en salubridad alimentaria. La gestión ha estado también dirigida a invertir en cultura y deporte para unir a los jóvenes y sus familias.

“Estamos avanzando. Podemos hoy pensar que de aquí a un año contamos con carretera, energía permanente y eso nos deja más tranquilos”.

Poco a poco se cierran las brechas sociales

Como parte de su Alcaldía, Largacha se ha propuesto a invertir en la cultura unir a los jóvenes y sus familias.

En la misma línea, el alcalde señala que se ha encargado también de la capacitación a las comunidades en el sector agropecuario, para que pasen de consumidores a productores y así “obtener un mejor beneficio económico, porque uno de los factores críticos en el municipio es el desempleo que lo golpea. Nadie invertía porque no había vías o energía, la única institución que genera fuentes de trabajo es la Alcaldía, entonces no es fácil que un municipio de categoría sexta pueda garantizar tantos empleos”, explica.

Pero el mandatario no se da por vencido frente a las dificultades. Por ello, ha concentrado sus esfuerzos en solucionar el problema habitacional que se presenta en la localidad de Sipí, consciente de la deuda social que se tiene con una población que ha sido afectada por el conflicto armado, sin una verdadera respuesta estatal. “Lo primero que hicimos fue caracterizarlos y saber cuántas víctimas tenemos, pero lo más difícil ha sido la limitada capacidad que tiene el municipio para garantizarles una vivienda”, por lo que están a la espera de más apoyo del Gobierno Nacional para poder brindarles mayores beneficios individuales y colectivos a la comunidad.

La paz ha cambiado a Sipí

El alcalde Largacha se declara agradecido con la política de paz que se ha implementado para poner fin a cinco décadas de confrontación armada en el país. Reconoce que los enfrentamientos han bajado de manera considerable en el municipio desde que se desmovilizaron las FARC en 2016. Aunque admite que aún hay grupos ilegales como el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y los paramilitares haciendo presencia en la zona, el mandatario le da gracias a Dios porque este año “no hemos tenido desplazamientos, víctimas, ni tampoco hemos escuchado combates”. También agradece a un “Gobierno que le ha apostado de una u otra manera a la paz para que los habitantes puedan tener tranquilidad”.

Y es que la presencia de la Policía y el Ejército ha ayudado también a mejorar la seguridad en el municipio, donde los consejos de gobierno han contribuido a la buena convivencia en la región. “La gente está aprendiendo a convivir, y tienen claro que el mejor tesoro es la tranquilidad y la libertad”.

 

Las obras que deja el alcalde Largacha han mejorado considerablemente la calidad de vida de los habitantes de Sipí.
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