Terpel, un trabajo sostenido por la equidad de género

Detrás de Terpel, el gigante colombiano en la distribución de combustibles que cuenta con operaciones en Perú, Ecuador, República Dominicana y Panamá se encuentra el liderazgo de una mujer. Se trata de Sylvia Escovar, una destacada economista que lleva siete años en la presidencia de una compañía a la que llegó hace más de 15 años. Respaldada por una excelente gestión, Escovar espera que su labor en la empresa inspire a muchas mujeres a romper paradigmas y a dar un salto que las lleve a empoderarse y a creer en sí mismas.

Para Sylvia Escovar, todas las mujeres deben demostrar que no hay cargos atados a un género y que sus capacidades les permiten lograr lo que se propongan. Así lo ha demostrado ella quien, en calidad de presidente de Terpel, llevó a cabo una de las jugadas empresariales más importantes del país y de la región latinoamericana el año pasado, con la compra del negocio de lubricantes de Exxon Mobil de Colombia. ¿Cuál es su secreto de liderazgo?

Sylvia Escovar lleva más de 15 años asumiendo el liderazgo de una de las empresas del sector más importantes del país.

“Tengo la convicción de que el liderazgo consiste en sacar a flote lo mejor del otro en un ambiente motivante, productivo y libre de discriminación. En Terpel esta fórmula nos ha permitido, como equipo, mantener una compañía líder, rentable y sostenible, aprovechando las capacidades invaluables de nuestro recurso humano, sin importar su género o preferencias”, señala.

Tras haber sido reconocida por el Monitor Empresarial de Reputación Corporativa (Merco 2018) como la única mujer entre los primeros 15 líderes con mejor reputación en Colombia, Escovar está convencida de que  este, además de ser un gran honor, es un reconocimiento a sus acciones, que han demostrado que una buena gestión empresarial debe partir de un trabajo basado en valores, donde se privilegie la integridad y la transparencia.

“Yo sí espero que mi labor en Terpel inspire a muchas mujeres a romper paradigmas y a dar un salto que las lleve a empoderarse y creer en sí mismas. Por más de 50 años Terpel ha promovido la participación activa de las mujeres en nuestros equipos de trabajo, así como en todos los niveles de la organización”, sostiene la presidente de la compañía,  quien antes de hacer parte de la casa Terpel trabajó para entidades público-privadas como el Banco de la República, las secretarías de Hacienda y Educación de Bogotá, organismos multilaterales como el Banco Mundial y compañías como Fiducolombia.

Terpel, al servicio de sus usuarios

Terpel nació con una vocación de servicio que ha marcado su historia, y es precisamente por eso que sus usuarios son lo más importante. En el mundo de la competencia, las marcas acuden a varias estrategias de negocio para diferenciarse y buscar el liderazgo en la categoría, y Terpel decidió apostarle al servicio. Es por eso que la compañía siempre ha buscado identificar las necesidades de sus consumidores y satisfacerlas a través de una atención de calidad, una moderna infraestructura y un precio competitivo, lo que le ha permitido seguir liderando el sector y consolidar su expansión hacia Ecuador, Perú, República Dominicana y Panamá.

Con la integración con ExxonMobil, Terpel ahora ofrece el lubricante de mayor calidad en el mundo, lo cual ha incrementado de manera sustancial su oferta de valor en beneficio de sus consumidores. Pero lo más importante, es que Terpel ha sido un aliado del país que con su Fundación Terpel, que promueve el mejoramiento de la calidad académica en el país y el programa

corporativo, “Restaurando Sueños”, que abraza todas las iniciativas vigentes en el tema de reconciliación y construcción de paz para los colombianos.

La presidente de Terpel durante la celebración de los 50 años de la compañía.

“Creemos que tanto hombres como mujeres tienen la capacidad para enfrentar distintos retos y asumir cualquier rol.  Actualmente nuestra operación en los cinco países cuenta con un porcentaje de 47% de mujeres vinculadas a la compañía, es decir, casi en paridad de género”.

“Ofrecemos alternativas de empleo para las víctimas del conflicto y las personas en proceso de reintegración; realizamos ferias comerciales corporativas para víctimas y reintegrados, y fortalecemos emprendimientos y proyectos productivos para estos grupos sociales, entre otros. Con este programa hemos beneficiado a cerca de 300 personas, entre víctimas y reincorporados, y el trabajo se ha focalizado en territorios históricamente castigados por el conflicto, como Caquetá, Casanare, Tolima, Cesar y Santander”, destaca Sylvia Escovar.

Pero lo más importante, es que la compañía ha crecido con el país y sus regiones. Terpel cuenta con una red de estaciones de servicio que cubre todo el territorio nacional lo que, de acuerdo con la líder empresarial, ha permitido que Colombia no se detenga. “Incluso en momentos difíciles como los paros del sector transporte, o con la crisis en la frontera con Venezuela, ahí estamos”.

 

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