¿Voto obligatorio y disminución de edad para votar?


Columnistas Opinión

Por Luis Arbey Ramos Arias.
Abogado y asesor del representante a la Cámara Jhon Arley Murillo Benitez.

La política concebida como el arte de servir es una de las vocaciones más nobles y altruistas que enaltecen al ser humano. Infortunadamente, la mayoría de sus actores pervirtieron los valores intrínsecos de la política, que no son otros que el amor y el servicio por la sociedad.

Hoy, por el contrario, son los que se hacen llamar políticos los que, sin ninguna muestra de vergüenza, arrasan con estos valores. Esto ha ocasionado que exista un abstencionismo, una apatía, un desdén por ejercer el sagrado derecho al voto; y cuál es la solución que se les ocurre a los llamados “Padres de la Patria”: implementar el voto obligatorio y disminuir la edad para votar. Es decir, como dice el viejo adagio popular, “tras de ladrón, bufón”.


“…ese elector debe ser un ciudadano consciente, informado, y por eso es absurdo querer rebajar la edad, solo por el desespero de conquistar más caudal electoral”.


Después del primer y más grande derecho de un ser humano, como es el Derecho a la Vida, el segundo derecho que contribuye más a la realización como persona, es el Derecho a la Libertad. Si no hemos sido capaces como políticos de ganarnos la voluntad libre, espontánea y genuina del elector es precisamente por nuestro mal enfoque político, estamos hablando de paz y reconciliación entre grupos al margen de la Ley y el resto de los colombianos, con medidas obligatorias, violentando el sagrado Derecho a la Libertad.

Sin duda alguna, en un futuro hablaremos de paz y reconciliación, entre los políticos y el ciudadano. Reflexionemos, por el amor de Dios, política es sinónimo de amor, de servicio. Si ejercemos la política como debe ser, recibiremos el beneplácito del elector, todos se regocijarán por participar y pertenecer a una actividad tan noble y altruista; de esta manera no tendremos que implantar medidas coercitivas que solo conllevan a un mayor distanciamiento entre el gobernante y los gobernados; ese elector debe ser un ciudadano consciente, informado, y por eso es absurdo querer rebajar la edad, solo por el desespero de conquistar más caudal electoral.

Es cierto lo que expresó el senador Roy Barreras, hoy debido al internet los jóvenes son más pilos que años atrás, pero siguen siendo adolescentes y los adolescentes viven en su mundo de sueños, y la política no es un sueño, sino por el contrario, una actividad muy seria, que determina el rumbo de una sociedad. Pongámonos serios, actuemos conforme a la razón, entendamos que solo ejerciendo la política con seriedad y sinceridad encontraremos el rumbo que Colombia y el mundo necesita.     

 

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